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‘FBI: Most Wanted’, la escalada de la violencia.

Del ganador del premio Emmy Dick Wolf y la franquicia ‘Law & Order’ nos llega ‘FBI: MOST WANTED‘, un drama de alto riesgo que se centra en la el equipo móvil de búsqueda de fugitivos, que rastrea y captura implacablemente a los criminales más notorios del bureau.

Kellan Lutz en el papel de Kenny Crosby, Keisha Castle-Hughes es Hana Gibson, Roxy Sternberg da vida a Sheryll Barnes, Julian McMahon es Jess LaCroix y Nathaniel Arcand interpreta a Clinton Skye.
Fotografía de Mark Schafer CBS ©2019

La historia se centra en el trabajo de un equipo de agentes altamente cualificados que funcionan como una unidad encubierta móvil que siempre está en el campo, persiguiendo a aquellos que buscan eludir la justicia.

Entre los que forman el equipo se encuentra Jess LaCroix (McMahon), un agente experimentado pero enigmático que supervisa el equipo que incluye a la exdetective Sheryll Barnes (Sternberg). Junto a ellos la analista de datos Hana Gibson (Castle-Hughes), el veterano de inteligencia del ejército Kenny Crosby, (Lutz) y el francotirador Clinton Skye (Arcand) cierran filas.

¿Algo nuevo? Sí y no

Hablábamos no hace mucho de los Spin-off, cuando escribíamos de ‘9-1-1: Lone Star’ y lo cierto es que realmente algo nuevo no es. Sí, es un giro lejano, muy lejano, si la comparamos con la serie ‘F.B.I. que sigue a los agentes Maggie Bell y Omar Adom ‘OA’ Zidan. En ‘F.B.I.: Most Wanted’ vemos una crudeza que no vemos en la serie primigenia.

La facilidad con la que presenta al ser humano destruyendo vidas a su alrededor y cometiendo crímenes con o sin motivo, abruma. Pero esa es la esencia de esta serie. Pone de relieve como, dadas las circunstancias adecuadas el 99% de los mortales acabarían en esa lista. La lista de la desesperación, del caos o de la maldad más pura, según por donde se mire.

Cada uno de los personajes trae en juego de habilidades distintas al equipo. Quizá quien más nos llama la atención es el jefe del equipo, el agente especial Jess LaCroix, quien busca de forma activa comprender las motivaciones de los fugitivos, intentando crear una conexión con ellos que le permita adelantarse a sus próximos pasos.

El resto del equipo compensa con habilidades dispares, desde una hacker hasta un francotirador. Cada uno de ellos representa unos valores, ofrece diversidad al equipo y genera oportunidades muy variadas para desarrollar la trama cuando sea necesario a nivel global. Esta es una de las principales ventajas que tiene ‘F.B.I.: Most Wanted’, y es que es una serie de caso tras caso, cada uno de ellos cerrado y ajeno a la trama general. Son sus personajes los que crean un hilo conductor con el desarrollo de sus historias personales.

En cada episodio aprendemos algo nuevo sobre ellos, y eso siempre hace que el espectador vuelva a por más. Somos seres curiosos por naturaleza, y un profesional como Wolf sabe que volveremos y nos quedaremos porque los episodios pasan volando, gracias a su rápida acción y diálogos breves y contundentes, así como gracias a que continuamente se mueven de ubicación lo que los hace novedosos uno tras otro.

Un extra

Los guionistas se han propuesto hablar de cosas importantes para el público americano y por ello sus episodios siguen líneas argumentales de calado social. Se habla en ellos de persecución judicial contra gente de color y los efectos que tiene. Se trata sin tapujos, por añadir otro ejemplo, el tema de los tiroteos en escuelas y las graves secuelas que deja en quienes se ven involucrados en ellos.

Solo por eso ya merece la pena verla. Es cierto que no despunta por novedosa, pero sí por ser una serie que va a hacer que vuelvas cada semana.

Tráiler

¿Pasa el corte?
Overall
2.5
  • Interpretaciones
  • Guion
  • Originalidad
  • Edición y montaje
  • Banda Sonora
  • Fotografía

Puntos fuertes

  • Caso abierto, caso cerrado. Fácil seguimiento.
  • Amplia posibilidad de conversación tras cada episodio.
  • Entretenida, con la acción justa.

 

Historiadora del Arte. Cinéfila y seriéfila 24/7. Mis perdiciones, las películas de Clint Eastwood y las series policíacas.

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