‘Estamos muertos’, ya lo hablaremos luego (Lee Jae Kyu, 2022) | Netflix

El mundo de los K-dramas está en boca de todos. Parece que cualquier serie coreana con un poco más de gore o sangre de lo habitual llama al público de Netflix convirtiendo a la serie de turno en un gran éxito global. Lo vimos con ‘El juego del calamar‘ y ‘My name‘ y, parece, volveremos a verlo con ‘All of us are dead’, conocida en España por ‘Estamos muertos’. No es la primera vez que la plataforma se atreve con un webtoon, lo hizo recientemente con ‘Hellbound‘, que también dio mucho que hablar por su temática y puesta en escena.

Un virus que convierte a los infectados en zombis se propaga rápidamente dentro de un instituto. Los estudiantes luchan por escapar y sobrevivir.

‘Estamos muertos’ es tan real como la vida misma, bueno, exceptuando los zombies, aunque tiempo al tiempo. Esta serie volverá a contarnos que los comportamientos más despreciables que esconde el ser humano salen siempre a la superficie cuando la cosa se pone fea, algo que también pasa en dirección opuesta, aunque en menor medida. Tienes que prepararte para hacer frente a una serie en la que los protagonistas son tan humanos que da miedo. Bienvenido a la cultura del like, la jerga adolescente y la tiranía de las redes sociales. No hay escapatoria posible. ‘Estamos muertos’ empieza muy fuerte y permite sólo breves momentos de descanso emocional.

¿Estamos hablando de la nueva generación de actores surcoreanos?

Muchos hablan del genial reparto de ‘Estamos muertos’, nadie lo pone en duda. Se trata de un K-drama muy coral y complejo de orquestar que se ve en todo momento fluido y natural, y eso es toda una proeza interpretativa y de dirección. Cada uno de los actores y actrices aporta una vitalidad y presencia distinta al conjunto. Se nota un gran trabajo de base en todos ellos que se termina reflejando en una sólida puesta en escena. No podrá nadie quitarles eso, pero lo que no podemos darle a muchos de ellos es la juventud que no tienen.

Para quienes se acercan a Dramaland por primera vez o hicieron su incursión no hace mucho, puede llegar como chocante, pero estos “jóvenes” actores rozan en muchas ocasiones los treinta más que los veinte, y claro, llamarlos nueva generación quizá está cogido por pinzas. No es extraño ver a artistas de edad más avanzada interpretar papeles de adolescentes. Lo vimos en ‘True Beauty‘ y todos nos lo creímos.

Pueden no ser la nueva generación, pero si eran actores que habían, en muchos de casos, trabajado bastante en la industria, aunque habían pasado algo más desapercibidos. Es el caso de Ha Seung-lee, que interpreta a la joven arquera, quien lleva trabajando desde los cuatro años y ha aparecido en series como ‘Eternal Monarch‘ o el espectacular Yoo In-soo que hace un trabajo impresionante como matón de la escuela al que todos odiamos a más no poder y a quien probablemente recuerdas de ‘Chocolate‘, ‘Life‘ o ‘Love alarm’.

Una mención especial merece la vulnerabilidad mostrada en todo momento por los personajes y el mucho recorrido y cambio que gestionan en tan pocos episodios sus actores con ellos. Esta es una serie muy física, pero también muy emotiva y exuda trabajo por todos sus poros.

Acoso escolar, la verdadera pandemia de nuestros tiempos

Del miedo a la furia solo hay un paso. Esta frase es utilizada en la serie por el investigador y profesor de ciencias que crea el virus que rápidamente desatará el caos en Hyosan. No ser capaz de proteger a su hijo del abuso continuado recibido en el que debería ser el lugar más seguro del planeta para él, lleva a este padre a tomar medidas drásticas que solo terminarán en más dolor. Un virus creado para que los supuestamente débiles se enfrenten a sus opresores y el mundo sea uno más equilibrado. ¿Qué puede salir mal?

Estamos muertos’ es una serie de zombis con tintes de terror, pero este aspecto palidece cuando se compara a las escenas de abuso y acoso sexual, físico y verbal que se nos presenta nada más comenzar la serie. El instituto no es un lugar amable, y esto no es ni más ni menos que el reflejo del mundo en el que vivimos. Un mundo lleno de crueldad, egoísmo, avaricia y privilegio que arrolla a quien osa ser diferente o salirse de la norma establecida.

En el año 2020, el periódico The Korea Herald publicaba un artículo con datos escalofriantes en los que se podía leer que la razón más común detrás de la intimidación, acoso y abuso fue por “solo como una broma” (29,4%), alrededor del 19,2% de la intimidación se produjo “sin ningún motivo especial” o “porque el comportamiento y la apariencia de las víctimas eran extraños” (14,7%).

Pero lo más preocupante de todo es la temprana edad en la que aparece el abuso y acoso escolar. Es en las escuelas de primaria donde se registran el mayor número de casos, y es por eso que el gobierno ha intentando recientemente pasar una ley que baje en un año la posibilidad de penar a adolescentes con cargos criminales. Pasaría de estar en 14 años, como está en nuestro país y el suyo a 13 años de edad.

‘Estamos muertos’ hace mucho hincapié en este tema y expone con su trama una violencia diaria a la que ya no se pueden hacer oídos sordos. En la serie vemos como el abuso va de lo verbal a lo físico en todo su espectro. Así, no sorprenden pero sí dan mucho miedo los siguientes datos: la forma más común de acoso es el abuso verbal (39%), seguido del acoso grupal (19,5%), el acecho (10,6%), el ciberacoso (8,2%), la agresión física (7,7%) y la violencia sexual (5,7%).

Crítica de 'Estamos muertos' | ©Netflix
Crítica de ‘Estamos muertos’ | ©Netflix

La pregunta ahora es, ¿Seremos capaz de erradicar este problema de nuestras vidas? ‘Estamos muertos’ se enfrenta al problema, lo saca a la palestra y nos presenta tanto a víctimas como ejecutores dejándonos a nosotros como jueces de esos comportamientos. ¿Ganará la empatía y el sentido de justicia a la comodidad e individualismo en el que nos hemos establecido como sociedad? Tendremos un claro ejemplo de buenas prácticas en ‘Estamos muertos’. Sus jóvenes, pese a sufrir hasta decir basta son capaces de dejar a un lado sus diferencias y trabajar de forma coordinada para sobrevivir, o al menos, intentarlo.

Un acoso sin sentido, agresivo y brutal que no deja pasar a nadie de largo. Se muestra el sufrimiento de quienes lo padecen, y, se pone, además, en pantalla a sus perpetradores y a aquellos que participan de forma pasiva al no detener la agresión. Quedan así expuestos esos adultos que forman parte del profesorado y que se cruzan de brazos o rehúyen el problema ya sea por indiferencia, inoperancia, falta de empatía e incluso incapacidad para abordar el problema. No nos extraña que a lo largo de los episodios escuchemos en más de una ocasión que no se puede confiar en los adultos.

Pero este no es el único tema de relevancia en torno al que pivota ‘Estamos muertos’. Este K-drama también también nos presenta el alto nivel de ansiedad que sufren sus estudiantes al tener que hacer frente a las largas horas lejos del hogar, a la presión por no ser lo suficientemente buenos o no conseguir entrar en la universidad. Una angustia y tensión continuas que afectan a su día a día y su forma de socializar con otros. La competitividad exacerbada no es más que otra de las causas en las que subyace el acoso y las altas tasas de suicidio entre jóvenes.

También hay margen para hablar de política, estados de excepción nacionales y cómo un gobierno gestiona un brote zombie que nadie espera. Políticos, militares y servicios de protección civil se suman al reparto en un intento de dar forma global a una serie que centra su atención en las vivencias e instinto de supervivencia de unos adolescentes que se encuentran acorralados en su centro educativo cuando se desata la crisis.

El guion, a pesar de tratar todos los temas importantes que debería, teniendo en cuenta donde acaece, y no dejarse ninguno en el tintero acaba por hacer aguas en su presentación de la acción. En el momento en que intenta expandir y abrir la trama central al mundo, intentando ofrecernos una globalidad del problema, pierde empuje y nos lía con personajes, localizaciones y a veces un burdo trato de la problemática. Lo mismo que nos creemos todo lo que ocurre en el instituto no nos creemos nada fuera de él.

Puede que sea un problema de mala gestión del tiempo y los personajes. Quizá hubiera sido mucho mejor presentar esta primera temporada con los adolescentes como único narrador, dejando para más tarde y posteriores temporadas el exterior, dándole los minutos de metraje y exposición que requiere para crear un conjunto consistente.

Una puesta en escena apabullante

Crítica de 'Estamos muertos' | ©Netflix
Crítica de ‘Estamos muertos’ | ©Netflix

Grabar durante casi un año es algo inusual en los tiempos que corren. La serie comenzó su andadura en junio de 2020 y terminó en febrero de 2021. Si has visto la serie ya, o te has acercado al tráiler habrás notado que se desarrolla casi en su totalidad en un centro de educación secundaria. Concretamente se utilizó como modelo un IES localizado en Andong, aunque allí se grabó a penas unos días. El grueso de la filmación se hizo en un set de más de 100 metros de largo creado a medida y de forma fehaciente para hacernos creer que verdaderamente estábamos encerrados con ellos en un lugar real.

La brutalidad no tiene fin en ‘Estamos muertos’. El creador del webtoon le pidió violencia a raudales al director de la serie, y bien que se tomó en serio la petición. La crudeza de su presentación y no dejar nada a la imaginación te hace tener que girar la cabeza en más de una ocasión mientras estás viéndola. Las transformaciones son de premio y la edición de sonido clave para hacerte estremecer en la comodidad de tu sofá. Nada que envidiarle a ‘Tren a Busán‘, aquí no es tanto lo que corren los zombies sino esos primeros planos de transformación lo que llamará tu atención. Un trabajo excepcional de coreografía bien planeada que ha resultado en una puesta en escena creíble como no esperas ver en un ‘coming of age’.

Una serie de “adolescentes”, que a pesar de su trama survival y zombie expone con naturalidad lo que supone ser joven y tenerlo todo por vivir. Sus preocupaciones, formas de enfrentarse a los problemas y por supuesto comportamientos sociales están aún por descubrir. Hay espacio para enamorarse, ser rechazado, aceptado y encontrar tu propia tribu.

Doce episodios de tragedia, carreras para salvar la vida y cientos de miles de zombies que solo buscan una cosa, hacer de ti el siguiente miembro de su comunidad. Seguro llegarán más temporadas, solo tenemos que tener la paciencia de esperarlas. Mientras puedes ponerte otra vez ‘Kingdom‘, que nunca se hace vieja y tiene una historia tan pulida como su puesta en escena.

Tráiler de ‘Estamos muertos’.

¿Nos encanta?
Overall
3.2
  • Originalidad
  • Fotografía
  • Montaje y edición
  • Música
  • Guion
  • Interpretaciones
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User Review
5 (1 vote)

A destacar

  • Los zombies, recreados con enorme sensación de verismo.
  • Conocer a la nueva generación de estrellas surcoreanas.

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