‘Tiempo de caza’, nada que perder (Yoon Sung-hyun, 2020) | A Buenas Horas

Tiempo de caza’ es una de esas películas que empiezas a ver sin pretensiones y con la que acabas gratamente sorprendido. Si entras en Netflix y no sabes muy bien que ponerte, te gustan las cintas distópicas y la acción, es una elección, seguro, acertada. Ciertamente tiene sus más y sus menos, pero es altamente atractiva.

En un futuro cercano, una crisis financiera golpea Corea y surgen barrios marginales. En esas áreas, un grupo de jóvenes comete delitos para sobrevivir. Tres forajidos planean robar dinero para abandonar el distópico mundo en el que viven y alcanzar un paraíso lejano, pero con ello atraen la atención de un brutal asesino.

Ese atractivo viene por tres pilares que la fundamente y le dan solidez durante los 134 minutos que dura el metraje. El primero sería su elenco. Uno de esos que si no eres muy fan del cine coreano o los K-dramas puede resultarte corriente, pero que si conoces, aunque sea de soslayo te deja sorprendido porque pocas veces tenemos la oportunidad de verlos interpretando papeles de tanta intensidad como en ‘Tiempo de caza’. Los jóvenes protagonistas, un grupo de cuatro amigos, que intentan sobrevivir en una Corea que nada tiene que ver con el país idealizados que nos venden los medios actualmente, son interpretados por Lee Je-hoon, Ahn Jae-hong, Choi Woo-shik y Park Jung-min.

Lee Je-hoon es Jun-seok, nuestro protagonista indiscutible. Un muchacho que acaba de salir de la cárcel tras tres años encerrado. Mientras estaba dentro su mente no paraba de viajar y soñar con un futuro mejor. Una vez fuera, y reunido con Jang-ho, llevado a la vida por Ahn Jae-hong, Ki-hoon interpretado por Choi Woo-shik y Sang-soo en manos de Park Jung-min, los cuatro sueñan juntos con escapar a un lugar mejor. Para llegar ahí planearán un atraco. Necesitan mucho dinero para poder establecer su nueva vida, y la forma más rápida de hacerlo es dando un golpe, un último golpe.

Cada uno de estos jóvenes se presenta ante el espectador con una dura historia de fondo. El guion se toma el tiempo de dárnoslos a conocer, creando con ello una relación íntima entre espectador y personaje que nos hace querer seguirlos hasta los confines del mundo. Viven en una Corea arrasada por la inflación, la falta de víveres y la decadencia absoluta que tiene lugar cuando un país cae en desgracia y debe demasiado dinero a la comunidad internacional. Cuando ellos sean perseguidos sentiremos su angustia y alentaremos su angustia. El vínculo se genera gracias a una presentación de los protagonistas muy dinámica. Sus conversaciones y acciones son las de jóvenes tan inmaduros como atrevidos. Sueñan despiertos, sin sopesar las graves consecuencias de sus actos. No piensan en el resultado final, algo que denota su juventud e ingenuidad. Sus conversaciones son ágiles, directas y divertidas. Pronto parecerá que estás con ellos en ese mismo espacio, teniendo esas mismas conversaciones.

Eso si, no querrás estar allí cuando aparezca el quinto protagonista de la trama. En el momento en que entra en juego Park Hae-Soo cambia por completo el juego y nos encontramos con una cinta de persecuciones adrenalínica que nada tiene que ver con grandes carreras o persecuciones a demasiados kilómetros por hora. Esta es una de esas carreras por salvar tu vida que te aceleran el corazón por desconocimiento. No saber donde se encuentra quien te persigue, no saber qué motiva esa obsesión es lo que pondrá el corazón de nuestros jóvenes a latir a mil revoluciones, y por supuesto, también el nuestro. Park Hae-Soo, a quien has visto, seguro, recientemente en ‘El Juego del Calamar’, da vida a Han. Un asesino contratado por los dueños del lugar atracado para dar caza a los perpetradores del crimen.

Han es uno de esos personajes que se quedan durante un tiempo en tu cabeza. Su presencia arrasa en pantalla. Sus líneas son mínimas, y lo cierto es que no necesita decir nada para transmitir. Sus gestos, su presencia y sus encuadres en pantalla hacen que te recorra un escalofrío cuando lo ves en pantalla y tal es la impresión que deja, que aunque no esté en cámara sigue presente en la acción. ‘Tiempo de caza’ te envuelve en una atmósfera asfixiante y decadente de la que solo querrás salir, que se ve intensificada por una edición de sonido y una banda sonora eléctrica, intensa e incesante que no te deja descansar. Es parte de la persecución y siempre está ahí, prohibiéndote salir de la trama para descansar.

La puesta en escena es un sueño. Las localizaciones están muy conseguidas. Te transporta a una Corea distópica pero nada surrealista. Mantiene los pies en la tierra, pero esa normalidad se completa con una fotografía sobresaliente que nos deja perplejos con sus juegos de color, su brillo y teatralidad. El uso de sus rojos y azules generan escenas casi de ensueño. Los grandes planos, los contrapicados y los primerísimos planos nos permiten conocer el entorno en el que se mueven nuestros protagonistas en los más lejanos mientras que nos transmiten todo el nerviosismo y miedo que sufren en los más cercanos.

Lo único que podemos achacarle a ‘Tiempo de caza’ es que acaba alargando e introduciendo elementos ‘externos’ mientras intenta cerrar la acción y eso hace que se disuelva la tensión de las dos primeras partes de la cinta sin una resolución clara de todo lo que hemos estado viviendo junto a los protagonistas. Hay muchos puntos no pulidos, ni siquiera cerrados en su guion y eso le hace perder peso en el conjunto final. ‘Tiempo de caza’ se presenta como una cinta con las ideas claras, con un enorme trabajo de producción y con mucho puesto en el asador por sus protagonistas, pero acaba fallando en lo más importante, en darnos una conclusión sólida y arriesgada como se merece la historia que cuenta.

Aún así, es una película muy disfrutable, llena de acción y grandes escenas. Solo por su banda sonora y fotografía ya es un must see de Netflix. Atrévete con ella y déjanos un comentario con tu opinión sobre ella. Estamos deseando saber que te ha parecido.

Tráiler de ‘Tiempo de caza’

¿Nos encanta?
Overall
3.5
  • Fotografía
  • Banda Sonora
  • Guion
  • Originalidad
  • Interpretaciones
  • Edición y montaje
Sending
User Review
0 (0 votes)

Otras cintas coreanas que te mantienen con los niveles de adrenalina por las nubes son:

Midnight’, una noche para olvidar (Kwon Oh-Seung, 2021)

The Suspect’ (Won Shin-yun, 2013), más adrenalina, imposible

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.