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‘The Vast of Night’ (Andrew Patterson, 2019). Prometedor debut

‘The Vast of Night’ es una cinta extraña y muy estimulante, más si cabe habida cuenta del adocenamiento en que el fetichismo digital viene sumiendo a la ciencia-ficción de un tiempo a esta parte.

Insólita amalgama de clasicismo y modernidad, de indie y serie B, la película arranca con una larga escena de inconexa brillantez godardiana que integra una serie de planos secuencia filmados por medio de travellings con la cámara a ras de suelo. Vamos, juntar a Hitchcock con Ozu y que el compuesto no te estalle en la cara. Osado, como poco.

Tras tan espectacular presentación de credenciales, Andrew Patterson — prometedor debutante al que conviene seguir la pista— relaja el alarde técnico y se centra en los aspectos más prosaicos de su profesión: contar una historia de manera interesante.

Y vaya si lo logra, y con mimbres bien sencillos encima. Básicamente, una colección de conversaciones, de longitud asimismo desusada, donde el primer plano sólo se interrumpe con algún contraplano del interlocutor. A ese respecto, la escena de la centralita se antoja ilustrativa y antológica.

Ajena a efectismos y pirotecnias, y sólidamente fundada en sus excelentes fotografía, dirección y montaje —Santísima Trinidad del cine, por otra parte; aunque parezca hoy olvidada, si no menospreciada—, la trama va acumulando suspense con la misma naturalidad con que los protagonistas encarnan sus respectivos papeles.

En efecto, los jóvenes Sierra McCormick y Jake Horowitz entregan sendos trabajos muy dignos de encomio. Sin los aspavientos de prever en intérpretes de su misma mocedad, manifiestan una complicidad casi (anti) romántica y ciertamente simpática.

También resulta de agradecer que, tras más de un lustro bajo el pesado yugo del revival ochentero, la acción se sitúe unas cuantas décadas antes, tal como hacía ‘Regreso al futuro’ (‘Back to the Future’, 1985), precisamente objeto de culto dentro del mencionado furor nostálgico, y con la que no cuesta emparentarla, al menos en lo estético.

En este aspecto el departamento de arte realiza una labor destacable, pues con cuatro accesorios y jugando hábilmente con la iluminación consigue recrear de modo creíble el peculiar zeitgeist.

En fin, ‘The Vast of Night’ se erige en un sentido —que no cursi, conceptos ambos que también últimamente tienden a confundirse— homenaje a la fiebre extraterrestre que poseyó a los estadounidenses en los años cincuenta, producto de la Guerra Fría y la carrera espacial, y entrañable prehistoria del subgénero, con títulos del encanto de ‘La guerra de los mundos’ (‘The War of the Worlds’, 1953) o ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’ (‘Invasion of the Body Snatchers’, 1956), entre muchas otras.

Tráiler

¿Pasa el corte?
Overall
3.3
  • Originalidad
  • Fotografía
  • Interpretaciones
  • Guion
  • Edición y montaje
  • Banda sonora

Resumen

  • Lo mejor: la espectacular presentación de credenciales por parte de su novel director.
  • Lo peor: que el embrutecido paladar actual no sepa apreciar sus (muchas) bondades.

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