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‘Soy Leyenda’ (Francis Lawrence, 2007) | A buenas horas

Empecemos con algo que quizá desconocías de ‘Soy Leyenda’. Este largometraje de 2007 es la tercera adaptación que se hace de la obra de ciencia-ficción de 1954 de Richard Matheson.

Antes que ella se crearon para la gran pantalla ‘El último hombre sobre la Tierra’ (1964) y ‘El último hombre… vivo’ (1971). Cómo podemos ver el ser humano lleva fantaseando con la idea de una pandemia mundial acabando con la raza humana mucho más de lo que algunos se han parado a pensar.

Dicen que no hay nada nuevo bajo sol, pero quizá sí modificado. ‘Soy leyenda’ pone sobre la mesa las consecuencias que puede tener para la humanidad jugar a ser Dios añadiéndole a la mezcla el ego humano.

Todo empieza con una ‘cura’ para el cáncer por parte de una médico que pasa a la historia no por acabar con la enfermedad del siglo XXI, sino por crear un virus que convierte a los seres humanos en criaturas casi vampíricas. La cinta va desarrollando poco a poco esta premisa.

Robert Neville, Will Smith, es junto a Sam (pastor alemán), el único vínculo que tenemos con un mundo sumido en el caos y tomado ya por la naturaleza. Pronto aprendemos su rutina, y descubrimos que todas las precauciones que se toman son pocas. Mientras haya sol estarán a salvo, pero no se trata solo de sobrevivir, se trata de encontrar una cura que consiga dar sentido a su existencia.

‘Soy leyenda’ juega con la soledad, y la locura que va emparejada a ella, con la resilencia que se asocia a la rutina y el propósito, centrándose sobre todo en la relación entre el protagonista y su mascota, el único vínculo con su humanidad.

Más que probablemente muchos vean ‘Soy leyenda’ como demasiado básica, pero no debemos olvidar que ha pasado más de una década desde que se rodó, y que para la fecha en la que hablamos, el montaje y los efectos especiales están por encima de la media. Son creíbles y están perfectamente integrados y acompasados en el guion.

Will Smith no necesita a nadie para interpretar una película y rellenar todo el espacio que queda delante de la cámara. Aquí lo demuestra, no se hace pesado ni nos sobra en ninguna escena. De hecho, cuando más flojo está y menos creíble es su papel es cuando se incorpora Alice Braga (‘Queen of the South’) al metraje.

La actriz, que interpreta a Anna, aparece en la parte final de la película, cómo un personaje de paso que llega en el momento justo, en el papel de salvadora y portadora de la palabra divina. Quizá sea lo que menos nos convence, pero sin lugar a dudas es lo que nos permite un cierre.

Los seres vampíricos y su irrupción a lo largo de los minutos aportan suficiente tensión y rapidez a las escenas para darle esa ‘vidilla’ que una cinta de estas características necesita. Se trata de una película que en líneas generales mantiene la tensión en todo momento, es muy fácil de ver, quizá a veces hasta angustiosa, y más en los tiempos que corren.

Tráiler

¿Pasa el corte?
Overall
3.3
  • Originalidad
  • Interpretaciones
  • Guion
  • Edición y montaje
  • Banda Sonora
  • Fotografía

Puntos fuertes

  • Tensión a lo largo de todo el metraje
  • Will Smith en todas las escenas
  • Saltos temporales bien montados
Historiadora del Arte. Cinéfila y seriéfila 24/7. Mis perdiciones, las películas de Clint Eastwood y las series policíacas.

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