‘Reply 1988’, it takes a village (2015) | Viki

La familia no es solo esa que nos viene impuesta por sangre, apellidos y designios del destino, es también toda esa gente con la que tenemos la suerte de rodearnos y que hacen de la vida una más sencilla de sobrellevar. ‘Reply 1988’ es una oda a todas las familias, sin importar de dónde vengan, cómo sean o qué estatus social tengan. En este K-drama hay un lugar para todas ellas y también lo hay para cada uno de los individuos que las componen, y ahí es donde radica su éxito y su gran aceptación entre el público, en que es imposible no verse reflejado en pantalla mientras que su cercanía y calidez te hacen quedarte irremediablemente pegada a la pantalla para conocer el sino de los que, desde el momento en que arranca la serie, se convierten en tu familia k-dramática.

‘Reply 1988’ se centra en los últimos años de la década de los 80. Sung Deok-Sun es una estudiante de secundaria que ha vivido toda su vida en un barrio de Seúl donde compartió su niñez con sus cuatro mejores amigos varones y las familias completas de estos. Entre sus cuatro mejores amigos están: el presidente del consejo estudiantil, un jugador profesional de Baduk, un tipo con cara de serio y un estudiante amante de lo erótico. 

¿Recuerdas tu vida sin Internet o móviles? ¿En qué gastabas tu tiempo? ‘Reply 1988’ es uno de esos K-dramas que te hace pensar en cómo actuábamos y en qué era importante antes, haciéndonos poner nuestra vida pasada y presente en una balanza. Te impresionará ver cómo han cambiado nuestras preferencias, nuestro ritmo de vida y forma de vivir. Nunca tenemos tiempo para reflexionar sobre ello, pero con esta serie será imposible no hacerlo y esa es una de las cosas que la hacen mágica.

Un viaje en el tiempo

Es fascinante ver cómo el mapa sale por la ventana en esta serie. ¿Cómo pueden parecerse tanto los ochenta surcoreanos a nuestra realidad occidental? Puede que a nivel político, en las altas esferas, o que administrativamente hubiese grandes diferencias, pero si algo queda patente cuando estás viendo esta serie es que a nivel familiar parece que las distancias no existen. Sin lugar a dudas, lo más bonito y disfrutable de ‘Reply 1988’ es el sentimiento de comunidad, pertenencia y calidez humana con el que todos soñamos y que solo algunas de nosotras han tenido la oportunidad de experimentar.

Una vida en la que se jugaba en la calle, se merendaba con los amigos y nuestras mamás nos llamaban a voces desde el tranco de la puerta. Es, gracias a esas escenas tan cercanas, que la inmersión en el drama es inmediata. Las madres son madres en todos sitios y hacen cosas de madre, no podría ser de otra manera. Además, otra cosa que adorarás será verlos compartir la comida. No hay mayor competición que esa en una buena calle.

Ese viaje en el tiempo podemos disfrutarlo gracias a las reminiscencias que la protagonista femenina hace de su adolescencia siendo ya adulta. La serie será un conjunto de sus recuerdos mientras es entrevistada siendo adulta. Una historia bellamente contada que no se ve forzada en ningún momento por las escenas actuales. Más bien podríamos decir, que ese hilo conductor que ancla presente y pasado le da un sentido global al conjunto, que es ayudado por la narración en off de alguno de los personajes dependiendo del episodio.

Retratos de familia

Reply 1988′ es sinónimo de familia. La serie retrata la vida de cinco familias que viven en una misma calle. Familias que se han apoyado mutuamente en los buenos y malos momentos, familias que no podrían vivir las unas sin las otras y que sienten las alegrías y pérdidas como propias. Estas cinco familias son una comunidad en si misma, un conjunto inseparable que se presenta en pantalla permitiéndonos disfrutar de cosas tan mundanas como la preparación de desayunos, comidas y cenas, ropa planchándose, idas y venidas al mercado, trabajo o instituto y, sobre todo, momentos compartidos en torno a un plato caliente.

Cada una de ellas sobrevive de la mejor forma posible, intentando en todo momento generar una mejor vida para sus hijos. Será imposible no quererlos y desear volver a verlos. ‘Reply 1988’ es, probablemente, la serie más corriente, acogedora y cálida que puedes ver en Dramaland.

Familia Sung (1)

Una mamá cuidando de dos hijos con solo la pensión de viudedad es complicado sea el año que sea. Esta familia de tres es una joya absoluta. Una madre que hace malabares para poder mantenerse a flote, siempre con una sonrisa en la cara y un trato cálido y amable hacia todos los que la rodean. Un hijo adolescente, Sun-Woo (Ko Gyung-Pyo), consciente de todo el sacrificio que su madre hace diariamente y que se comporta acorde a la situación que viven en casa es todo lo que necesitas ver para no perder la fe en la humanidad y saber que lo que se ve en casa se refleja en los niños. Su madurez, a pesar de su edad, el saber estar y trato educado hacia sus mayores, pero sobre todo, el absoluto mimo con el que trata a su hermana pequeña, es lo que hacen de el un personaje inolvidable al que siempre querrías a tu lado. Aunque el verdadero sol es Jin Joo, la más pequeña del barrio. Una niña que hace las delicias de los vecinos y que aporta inocencia, calidez y el toque perfecto de amor a una familia que solo con mirarla se derrite.

Familia Sung (2)

No es tan raro tener el mismo apellido, pero si puede ser problemático y generar confusión. Nuestra segunda familia es la estrella del barrio. Nuestra protagonista Deok Sun (Lee Hye Ries la hija mediana y la representación de la vida diaria y familiar que aquí se hace no podría ser más natural o realista. Deok Sun es una niña más bien torpe en sus estudios. No es muy inteligente, pero si muy espabilada y verdaderamente cariñosa. Una de esas personas que iluminan una estancia cuando entran en ella. Ese carisma, jovialidad y falta de vergüenza, en el buen sentido, hará que la vida en su casa sea mucho más alegre.

Como en toda familia con hermanos que se precie, siempre tiene que haber una hija mayor que tenga un carácter más serio, seco y responsable. Esa es Sung Bo-Ra (Ryoo Hye-Young). La hermana perfecta a la que tomarle prestados a escondidas los cosméticos y sus chaquetas favoritas. Este personaje representa el sacrificio y esfuerzo continuos de una hija que sabe necesita estudiar para poder mejorar la vida futura de sus padres, y en caso necesario de sus hermanos. El pequeño de los tres es Sung No-Eul (Choi Sung-Won), quien no tiene muchos talentos, pero es todo amor y, por supuesto, mimo. Toda la casa se vuelva con él, para algo es el pequeño. Los padres son interpretados por Sung Dong-Il, un actor que no necesita presentación en Corea del Sur gracias a series como ‘Jirisan‘ o películas como ‘La gran batalla‘ y Lee Il-Hwa, a quien has visto recientemente en ‘Young Lady and Gentleman‘. Ambos se encuentran en una situación financiera complicada y luchan cada día para estirar el sueldo de Dong-Il. Hay tanta honestidad en sus interpretaciones que es difícil no reír y llorar con ellos.

Familia Choi

Park Bo Gum y Choi Moo-Sung dan vida a Taek y su papá en la ficción. Esta familia monoparental con hijo prodigio incorporado es la expresión perfecta del cuidado entre dos personas que no saben expresar muy bien sus sentimientos pero que a través de sus acciones demuestran su amor por el otro. Taek es un jugador profesional de Baduk, un juego de tablero de estrategia para dos personas originario de China, con una personalidad muy tímida y solitaria cuyos únicos amigos son los chicos del barrio, ya que, abandonó el colegio para poder dedicarse profesionalmente a este deporte. Una persona incapaz de comer con palillos, atarse los cordones o maldecir, pero con la capacidad de competir mundialmente en un deporte que requiere un extremado nivel de concentración y altas capacidades mentales.

Choi Moo-Sung también muy callado y reservado, tiene una relojería/joyería en el barrio. Su casa siempre está abierta a los niños, que juegan, comen y esperan durante horas a que Taek regrese de sus competiciones para estar con él.

Familia Kim

Kim Sung-Kyun y Ra Mi-Ran son los cabeza de familia que por designios de la vida ahora ya no tienen nada de lo que preocuparse. Gracias a su hijo mayor y una de sus obsesiones, la de coleccionar cosas aleatorias se encuentran siendo millonarios de la mañana a la noche. Su casa es el espacio seguro para todos en el barrio. Cuando algo es necesario ellos lo aportan, sin pedir o preguntar y su hogar se convierte en un trajín de salidas y entradas en la que sin importar seas parte de la familia o no la puerta siempre está abierta. Jung-Hwan (Ryoo Joon-Yeol) es uno de esos jóvenes bastante serios, con aires de malote, pero cuyo interior es bondadoso y preocupado por aquellos a los que quiere. Es el hijo pequeño y la última esperanza de sus padres, ya que su hermano mayor, algo más desastre, ha intentado entrar seis veces a la universidad y aún no lo ha conseguido. Kim Jung-Bong (Ahn Jae-Hong) es un espíritu libre, una persona tranquila que solo le pide a la vida ser feliz rodeados de aquellos a los que quiere. Sus aspiraciones no son grandiosas, pero haber hecho que su familia sea rica le da mucho margen de maniobra en el núcleo familiar.

La alegría compartida, la felicidad y la tranquilidad de tenerse los unos a los otros es lo que hace que quieras mudarte con ellos y vivir para siempre rodeada de buenas personas que luchan cada día por hacer de su pequeño mundo uno mejor. Un barrio envidiable, lleno de ciudadanos corrientes que crean unas relaciones personales duraderas y sanas. Quien haya tenido la suerte de haberse criado en un ambiente similar sonreirá recordando con ellos su infancia. Quienes vivieron en un sitio más solitario disfrutarán con ellos porque rápidamente pasarán a ser parte de la familia.

Puede que en 2015, cuando este K-drama se estrenó muchos de estos actores aun no hubiesen despegado, pero la realidad es que, a día de hoy, este reparto es insuperable en Dramaland. En pocas ocasiones podremos ver tanto talento en tan pocos metros cuadrados. A pesar de su juventud, estos actores nos dejan con unas interpretaciones serias e inolvidables. Un trabajo exquisito que hace que te sientas en ‘Reply 1988’ como en casa.

¿Qué aprenderás con esta serie?

Qué la vida no es tan diferente a pesar de la distancia. Qué todos tenemos sueños y momentos que definen nuestra existencia. Qué los Juegos Olímpicos paralizan el país en el que se llevan a cabo sin importar donde se juegue y así lo veremos reflejado en ‘Reply 1988’, Son estos Juegos Olímpicos de Seúl 1988, oficialmente conocidos como los Juegos de la XXIV Olimpiada que tuvieron lugar entre el 17 de septiembre y el 2 de octubre de 1988, los que nos dan nuestro punto de partida. Es durante esos momentos en que las familias se concentrarían en torno al televisor y la vida se pararía que hacemos nuestra inmersión en 1988 y quedaremos atrapados, en todo el buen sentido de la palabra.

Aprendemos qué Sohn Kee Chung, primer medallista coreano en 1936, llevó la Antorcha Olímpica dentro del estadio, qué Madagascar se salió de la competición por motivos políticos junto a seis países más y, por supuesto que las mascotas olímpicas son siempre inolvidables y muy nostálgicas, como le ocurre a Hodori.

Caerás rendida ante ella porque…

Nos permite hablar de lo difícil que puede ser expresar nuestros sentimientos a las personas con las que lo compartimos todo. Porque recuerda y venera a sus mayores y a los que ya no están haciéndonos ver como los que quedan luchan por no olvidarlos o ‘traicionar’ su memoria y un mismo tiempo hacer hueco para quien pueda llegar nuevo a sus vidas volviendo a darles calor. Porque habla de primeros amores, de amistades que jamás pueden morir, de miradas que lo dicen todo y gestos cotidianos que demuestran más amor que los gestos grandilocuentes puntuales sello ‘Corte Inglés’.

Porque te hace sonreír sin darte cuenta, bailar al son de la música que incesantemente llena los silencios de una vida adolescente; llorar porque la vida adulta está llena de sacrificio y la resiliencia de nuestros padres y madres pasa demasiadas veces desapercibida y aquí nunca cae en el olvido; pero, sobre todo, porque pone delante de todas nosotras las cosas que verdaderamente importan, esas situaciones que callamos y casi nunca compartimos diciéndonos que está bien ser humana, errar, estar tristes y alegres a un mismo tiempo, querer chillar y dejarlo todo o besar, abrazar y querer a quien está a nuestro lado.

Ver ‘Reply 1988’ es volver a esa época dorada de nuestra juventud en la que la vida era igual de difícil y dura que ahora, pero infinitamente más sencilla y pausada. Un viaje por el tiempo que no sabías necesitabas. Una joya de las relaciones sociales cocinada a fuego lento, día tras día. Date el lujo de verla, disfrutarla y crecer un poco más con ella. No te arrepentirás.

Tráiler de ‘Reply 1988’

¿Nos encanta?
Overall
4.3
  • Fotografía
  • Edición y montaje
  • Interpretaciones
  • Banda Sonora
  • Guion
  • Originalidad
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