Reflexiones sobre ‘España, la primera globalización’ (José Luis López-Linares, 2021) | No hay otra historia que se pueda comparar |

No hay otra historia que se pueda comparar‘. Tras una suerte de introducción, así comienza el documental “España, la primera globalización”, un viaje por la Historia Moderna de la Monarquía Hispánica y de los territorios del imperio allende los mares. El título es tan rotundo que va a marcar el carácter taxativo predominante durante los siguientes 106 minutos. A modo de abstract, el documental presenta un relato legitimador de la presencia castellana en América a lo largo de los más de 325 años de presencia en el territorio. Y no es baladí la fecha de su estreno el 15 de octubre ya que está muy cercana a la celebración del 12 de octubre, el Día de la Hispanidad.

No hay otra historia que se pueda comparar (la del mal llamado Imperio Español), como si hubiera una escala comparativa de grandes acontecimientos tangibles e históricos que pudieran seleccionarse entre los más importantes de todos los tiempos. Así lo defienden las distintas personalidades que se suceden en este documental histórico, tales como escritores, filósofos, doctores y catedráticos de Historia. De la misma manera, la producción tiene el beneplácito de la Real Academia de la Historia, un cuerpo académico formado por hombres en su mayoría y especializado por encima de todo en los momentos más gloriosos de la historia de nuestro país. Por ello, el Think Tank conservador tiene un tremendo empuje ante semejante apoyo y suma así más créditos en su afán por renovar la imagen política de los últimos tiempos.

Sin embargo, es menester recordar el pasado reciente de esta institución, que ha estado salpicado de ciertas polémicas. Por ejemplo, la Real Academia de la Historia en 2011 comenzó a aglutinar bastantes críticas en torno a la publicación del Diccionario Biográfico Español, en el que se definió a Francisco Franco como Generalísimo o Jefe del Estado pero no dictador que montó un régimen autoritario pero no totalitario, una entrada escrita por el académico Luis Suárez, antiguo alto cargo de la administración franquista. Sin embargo, para Juan Negrín, presidente del Gobierno de la Segunda República, sí hubo una referencia a un gobierno dictatorial. También es necesario no olvidar que la RAH está presidida por Carmen Iglesias, que antes de ser elegida la primera directora de la Real Academia de la Historia, fue tutora de Cristina de Borbón, fue profesora de Historia del actual Felipe VI y fue presidenta del grupo Unidad Editorial, editora del diario El Mundo.

En relación a ello, también es necesario acordarse de que la propia Real Academia de la Historia ha reafirmado su compromiso con el conocimiento de la acción de España en América, más allá de falsificaciones, tergiversaciones y manipulaciones interesadas ya que el presentismo, que valora personajes históricos con parámetros actuales, simplifica y desenfoca la acción en América. Sin embargo, este alegato tiene un difícil encaje con la propia entrada que la RAH realiza en su Diccionario Biográfico Español al hablar de Cristóbal Colón: La historia de Colón ha sido contemplada no como la de un simple mortal, sino como la de un mitológico semidiós capaz de gestas extraordinarias. Que cada cual saque sus conclusiones.

Durante toda la proyección, hay una tesis principal que ha vehiculado el discurso del visionado: deslegitimar la visión negativa que se tiene sobre la historia de España, tanto interior como exteriormente, especialmente en lo relativo al continente americano. A priori, dicho argumento es loable y así se ejemplifica en aquellos momentos en los que se ensalzan el papel de la ciudad de México como nexo del Imperio o del olvidado y poco conocido papel de las Filipinas y su conexión con China y, por ende, con el mercado asiático. Sin embargo,  a pesar de ello, se han basado en tres aspectos fundamentales que desmerecen el fin explicado previamente: la defensa a ultranza de un nacionalismo español, la confección de una sesgada y revisionista óptica de la Historia en donde se presentan acontecimientos tan edulcorados que son a todas luces irreales y, por último y la más prosaica, escurrir el bulto hacia afuera con la famosa estrategia del “y tú más”.

No obstante, estos no son los únicos errores que vertebran todo el documental. Existe otro gran problema en el que incurren la mayoría de participantes: no hay España todavía. No existe España y no existirá como tal hasta el s. XVIII y la llegada de los Borbones a la península. El nombre oficial del estado que se desarrolló durante los siglos XV-XVII fue el de Monarquía Hispánica: un conglomerado político multiétnico conformado por numerosos territorios muy dispersos los unos de los otros que, si bien tenían un centro neurálgico en la península Ibérica, eran independientes entre sí y tenían sus propias instituciones. Por ejemplo, los territorios de las Indias Occidentales (América) dependían de Castilla únicamente y Aragón no tenía ni voz ni voto en tales asuntos. Por tanto, asimilar conceptos históricos de unas épocas a otras (el famoso presentismo que la RAH tanto denuncia) es un traspié que no deberían cometer tales personalidades.

Comencemos con la cuestión de base: la visión negativa de la historia de España. Estudié en Galicia y los Reyes Católicos eran el demonio. Así comienza su argumentario Pedro Insúa, filósofo y escritor colaborador del diario online Libertad Digital, que nos presenta una visión oscura, pesimista y deformada que el sistema educativo estatal fomenta de la historia de España, al que incluso compara con el mito de la caverna de Platón. En la misma línea se muestra Elvira Roca, historiadora y autora del polémico ensayo “Imperiofobia y Leyenda Negra”. En esta obra se realiza una crítica a esta visión pesimista de la historia española al tiempo que analiza algunos episodios históricos con unos cuantos giros argumentales que acaban tergiversando los acontecimientos. De hecho, tan polémica fue la obra que existen numerosos artículos y periódicos que enumeraron todos y cada uno de los errores cometidos.

De la misma manera, esta tesis es defendida por más historiadores, como Natalia Denisova, que en sus entrevistas en el documental y en El Imparcial argumenta la excesiva imagen peyorativa de la Monarquía Hispánica, contribuyendo al engrandecimiento constante de la leyenda negra española. Y como colofón, el historiador e hispanista Stanley G. Payne también sale en defensa de la necesidad de revisar el concepto de la leyenda negra sobre la llegada de los castellanos a América y de la crítica total por la llegada del catolicismo al continente. Conviene recordar que Payne es un viejo conocido por la historiografía española ya que teorizó que las elecciones de 1936 fueron un fraude, que los representantes del gobierno democrático de la República fueron los que se alzaron en armas, justificó el golpe de Estado de Franco o definió la Ley de Memoria Histórica como una costumbre soviética. La aparición de esta figura en el documental es toda una declaración de intenciones.

Por tanto, habiendo aclarado la premisa fundamental, analicemos los tres pilares del documental.

Análisis

Durante el visionado de todo el documental se destila un aroma a nacionalismo español (a veces de manera velada y en otras ocasiones no tanto). Por ejemplo, Pedro Insúa afirma que la visión negativa es la que hay que desterrar y para eso propone estudiar las grandezas de la historia de España. Por ello, considera que España surge en esta época y el mundo antiguo se viene abajo y que los españoles, como católicos que éramos, mirábamos a todo y aspirábamos a todo. Roca argumenta que Ese imperio [Monarquía Hispánica] fue un momentazo de la historia de la Humanidad y yo no creo que nadie tenga que avergonzarse de él, salvo que media humanidad esté decidida a avergonzarse de sí misma. Así define la conquista y ocupación de más de 300 años por parte de la Monarquía Hispánica del continente americano. En la misma línea argumentativa se han mostrado algunos políticos en los últimos días, como por ejemplo Isabel Díaz Ayuso con su frase España llevó la civilización y la libertad a América o Toni Cantó con su sentencia la conquista fue un hito que liberó a los sojuzgados por un poder que era absolutamente brutal, salvaje e incluso caníbal.

El economista y político Ramón Tamames, en esta corriente ensalzadora del pasado glorioso, afirma que Cortés es el inventor de México. Construye las bases de una nación. ¿Qué leyenda más portentosa que esa? Lo que Tamames no explica después es que Hernán Cortés, tras dos meses y medio de cerco a la capital, destruyó la ciudad de Tenochtitlan y murieron cerca de 240.000 personas, destrozando de paso la herencia cultural azteca.

Con el ánimo de engrandecer ciertos episodios de la historia que se cuenta en el vídeo, se retuercen ciertos argumentos para remedar ciertos pasajes de la Historia. Y así pasamos al siguiente pilar del vídeo: una visión sesgada y revisionista. Por ejemplo, a la hora de hablar de la expulsión de los judíos peninsulares, donde se habla de la raza judía, se niega el racismo en dicha expulsión y se propone la fácil solución de que, para no ser expulsado, bastaba sólo con bautizarse y hacerse converso. Y ya está, parafraseando a Pedro Insúa. Lo mismo se intenta con la Inquisición, a la que se acaba justificando: la Inquisición nace precisamente para que el delito de intolerancia religiosa esté sometido a un proceso legal, estructurado […] frente a otros territorios.

De este modo se tratan temas como la Reforma protestante, considerando sus diversas variantes (protestantismo, calvinismo, etc.) solamente como herejías opuestas al orden católico y al poderío español imperante en ese momento, sin tener en cuenta otras posibles circunstancias como el deterioro espiritual de la Iglesia Católica o la crisis social y económica del momento. Toda esta disertación capciosa viene acompañada con una serie de imágenes de fondo en las que muestran al reformador Martin Lutero con esvásticas nazis de fondo. Si eso no es una visión tergiversada de la historia, que baje el propio Lutero y lo vea. También se hace un revisionismo sobre la guerra contra Inglaterra, donde se califica a la pérdida de la Armada Invencible como una derrota honrosa, y se argumenta que estudiarlo como lo hacen los ingleses y no como debería hacerse aquí en España es un componente suicida, hablando de criterios de evaluación, esperemos.

Sin embargo, lo más gravoso es la negación categórica sobre un hecho tan contrastable histórica y científicamente como la desastrosa pérdida poblacional que sufrió el continente americano con la llegada de los conquistadores europeos. Esta postura es defendida por Marcelo Gullo, historiador argentino negacionista del genocidio en América y defensor del papel salvador de la Monarquía Hispánica. Es autor de “Madre patria: desmontando la leyenda negra”, donde arguye que el famoso genocidio no existió. En realidad la conquista de México no la hizo Hernán Cortes sino que la hicieron los indios. De hecho, esta tesis tan radical es refrendada por Patricio Lons, otro historiador revisionista que defiende la presencia castellana durante los tres siglos siguientes como una época de paz y prosperidad, ya que la guerra de independencia no fue el final de una lucha de 300 años. No. Durante 300 años se vivió en paz en América. Y como broche final a esta misma idea, la historiadora Adelaida Sagarra afirma que cuando uno estudia el s.XIX, y escarba un poco en lo que fue la legislación argentina, se encuentra con el concepto de exterminio. Cuando uno estudia el s.XVI, se encuentra con que toda la legislación es pro súbditos indígenas. Es decir, se pretende confirmar la benevolencia de unos europeos benefactores y no la imagen de unos conquistadores agresores.

Por último, llegamos al argumento más banal (e incluso a veces hipócrita) de todos: “y tú más”. Resulta muy poco académico tratar los problemas propios azuzando los ajenos. Por ejemplo, en este sentido, se critica que sólo sepamos la fecha de expulsión de los judíos en España (1492) y que no se conozca la expulsión de los judíos del resto de Europa, donde incluso se empezó a expulsar a la comunidad judía mucho antes que en la península. Una buena reflexión sería el plantearse por qué la Monarquía Hispánica incurrió en el mismo error que cometió Inglaterra 204 años antes cuando expulsó primero a la comunidad judía y, la Monarquía Hispánica, dos siglos después no diseñó un mecanismo alternativo para evitarlo.

Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de la Historia, nos recuerda que en Francia y en Inglaterra se quemaron más brujas que en nuestro territorio durante los siglos XVI-XVII y, para ello, se exponen una serie de registros donde así se demuestra. Más adelante, acaba criticando la supuesta libertad religiosa de los príncipes protestantes del norte de Europa para elegir la confesión religiosa de su territorio (“cuius regio, eius religio). Precisamente esta idea que se criticaba antes es lo que harán los conquistadores en América cuando impongan la cristianización forzosa a todos los indígenas del continente, y de manera mucho más brutal.

De la misma forma, en el documental se defiende la idea de que la presencia castellana en América no fue una colonización al uso, sino que la Monarquía Hispánica fue incorporando territorios y a todos ellos llevó sus modos de vida, sus derechos, sus acueductos, sus ciudades, sus sistemas de organización. Siguiendo esta misma idea, la historiadora Enriqueta Vila afirma que la conquista de España en América no se le debe llamar colonización porque no hicieron colonias. En el Imperio Americano se trasladó la forma de vivir de los españoles y los españoles se trasladaron allí. Colonias nunca han sido. Sin embargo, no se dice que dichos territorios americanos no tenían representación política y estaban supeditados a la Monarquía, como un ente dependiente de Castilla. Esta falta de autonomía política será uno de los motivos de las revoluciones independentistas del s. XIX. Así que no: España no generó otras Españas, como aseveran en el vídeo constantemente, a modo de mantra.

Siguiendo con esta premisa, al hablar del tratado de Guadalupe Hidalgo (1848), se comenta el genocidio que los anglosajones cometieron con las reservas y misiones indias que los castellanos dejaron en el territorio que perdió México frente a Estados Unidos (el suroeste norteamericano): La mayor parte de las tribus y de los pueblos que había en California desaparecieron cuando el Imperio Español desapareció. Pero sin embargo no se menciona el genocidio que se cometió durante el s. XVI en el continente americano donde se diezmó hasta en un 80% la población indígena. Un profesional de la Historia no debería jugar con la doble moral: a todos debe aplicársele el mismo filtro, calibrando según la época histórica en la que se encuentre evidentemente.

Como conclusión, parafraseo a Juanlu Sánchez, subirector de elDiario.es y presentador del podcast “Un tema al día”: llega el Día de la Hispanidad y mientras en España el ejército desfila por la calle, en América Latina tumban estatuas de Cristóbal Colón. El Papa pide perdón por los abusos de la conquista y la derecha española se ríe de él y apela al orgullo imperial. Y este documental se enmarca en esta corriente legitimista y benefactora del mal llamado descubrimiento (conquista) de América. No es solamente una cuestión de legitimación de la presencia castellana o no, sino que el debate va más allá y debería enmarcarse en las corrientes indigenistas americanas que fueron arrinconadas con la llegada de los conquistadores y que hoy en día, cinco siglos después, siguen marginadas de los centros de poder político y económico de sus respectivos países. Y mientras tanto el documental se limita a ensalzar y glorificar un pasado colonizador de épocas pretéritas.

Por tanto, nos hallamos ante un debate amplio, complejo, que afecta a muchos interlocutores, que debería de tratarse desde una perspectiva mucho más integradora e inclusiva y que no creo que deba resumirse en frases tan simples y dañinas como el indigenismo es el nuevo comunismo o que deban zanjarse con aseveraciones tan graves como la primera globalización o No hay otra historia que se pueda comparar.

Por Ángel Villar

Tráiler

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21 comentarios en “Reflexiones sobre ‘España, la primera globalización’ (José Luis López-Linares, 2021) | No hay otra historia que se pueda comparar |”

  1. Bueno, esperaba leer una critica algo más centrada en los aspectos audiovisuales, pero es básicamente una centrada en las polémicas históricas y sus interpretaciones. Así que vamos allá. No voy a defender una visión edulcorada de la presencia española en América, pero es evidente que actualmente existe una corriente de deslegitimización y denigración de dicha presencia, como si todos los males de las comunidades indígenas en toda América fueran culpa de los 300 años de presencia española en América. Como ejemplo de esa corriente tenemos el reciente discurso de Joe Biden el lunes 11, en el que cita el daño que muchos exploradores europeos causaron a las naciones tribales (¿considerará él a Thomas Jefferson, el ideólogo e impulsor de la política de EE.UU. con respecto a las naciones indígenas, como explorador europeo? no lo creo), o significar las contribuciones de los millares de italo-estadounidenses y obviar las españolas (¿de verdad es por ignorancia de la historia de su país el obviar las contribuciones de los españoles, por no citar la de los territorios independizados de España, a la historia y costumbres de EE.UU.?).
    Y ya que estamos con las tesis del indigenismo, ¿de verdad alguien cree que el «descubrimiento» de América por algún otro pueblo, bien europeo (portugueses, ingleses, franceses, holandeses), bien asiático (chinos, japoneses), no hubiera causado muerte por enfermedades en las comunidades indígenas y situaciones de abuso y explotación?

    1. Marta Pedraza

      Muchas gracias por la aportación. Cómo bien comenta es más una reflexión sobre lo visto en el documental, tal y como indica el encabezado del artículo. Se trata de un tema de una gran complejidad, muy matizable y con muchas caras, de ahí que sea un debate tan rico si se hace desde el respeto, tal y cómo usted con su comentario aporta. Le agradecemos sus palabras, esperamos regrese a nuestra web en un futuro.

  2. Elvia Martin del Campo

    ¡Bravo! Pensé que era otro artículo de esos que, sin haber estado ahí y entonces, aseguran que los españoles vinieron a repartir dulces cultivar la tierra y cargar bloques de piedra para construirles casas a los indios. Porque eran un pan de Dios, sin el menor deseo de hacer fortuna.
    Lo cierto es que la capital del imperio de Moctezuma ejercía un gobierno tiránico; un hecho que Cortés aprovechó. El éxito de la empresa fue posible porque, además de contar con numerosísimos aliados, el capitán extremeño era (porqué no decirlo) un hombrfuenteligente y arrojado. Si los aztecas no hubieran cimentado su liderazgo en el miedo y la sangre, tal vez los pueblos indígenas se habrían unido para hacer frente al invasor. En el siglo que siguió la población disminuyó no sólo por las enfermedades, sino por la desnutrición y el exceso de trabajo. Mucho se alega que las leyes los protegían, pero en un territorio tan grande dudo que se pudiera vigilar su cumplimiento. Además, si la monarquía hispana no afianzaba el terreno conquistado, lo iba a perder en una competencia contra otras coronas. El incentivo para que los colonos defendieran el virreinato fue tener una vida lujosa, que no podía tener en la península.

  3. Este análisis si es exageradamente sesgado. El declie poblacional en la América Española fue producto de la viruela (lea las Leyes de Indias, no es tan difícil). En el siglo XVI ya exístía el nombre de España, y existen numerosísimos documentos que lo atestiguan. ¿Críticas a la obra de Elvira Roca? Si cuatro progres resentidos y envidiosos, no más. Por supuesto que hubo fraude en las elecciones de 1936. En fin, nada nuevo, escribir muchas líneas para no decir nada. Po supuesto, las tribus amerindias vivían en paz y armonía antes de la llegada de Colón. Viaje por América, que no le vendrá mal (yo viví 7 de crío en Caracas), antes de opinar sobre algo de lo que no tiene ni idea.

    1. Respecto a la colaboración con Alfonso X, rey de Castilla, en la conquista de Murcia, Jaume I la justificó diciendo:
      «La primera cosa per Deu, la segona per salvar Espanya, la terça que nos e vos haiam tan bon preu e tan gran nom que per nos e per vos es salvada Espanya.»
      Llibre dels Fets

  4. Carlos Javier

    Sr Villar la historia se ve muy bonita a toro pasado..si quiere hacer un juicio de valores sobre la conquista y evangelización del nuevo mundo por parte de la corona española procure ser más subjetivo y/o imparcial..y no se deje llevar por esa progresia farisea que rezuma odio y envidia..le recuerdo que yo me siento muy orgulloso de éste país y de su historia cosa que en otros países de Europa nos han tenido igual que usted envidia y demás u acaso España que cogió el testigo y el timón de otras dos grandes civilizaciones como fueron en su día Grecia y Roma y posteriormente la corona Hispánica no es para ello..Acaso esa Europa cínica e envidiosa de está nación la primera se lo recuerdo como tal en el mundo..yo puedo entenderlo..pero claro podría parecer grotesco pero es cierto el problema lo tenemos en casa con gente como usted y otros como usted que se dedican a tergiversar la historia a manipularla y ha difamar…

  5. Soy un cinéfilo empedernido y me encanta el genero documental y es la primera vez que leo en un medio ¿especializado? en cine, una crítica que no va dirigida al máximo responsable del trabajo artístico, el realizador, o a la técnica empleada para contarnos una historia. No, en este caso el crítico se pone la bata de realizador y te describe el documental que él hubiera realizado. Para ello descalifica, por un pasado oscuro y sospechoso, a todos los intervinientes en el documental (escritores, filósofos, profesores, doctores y catedráticos de Historia) que relatan sus puntos de vista motivados por sus estudios, y los confronta con los suyos de crítico. Nada dice de la dirección, guion o fotografía. No, nada, ni que al menos ocho de los entrevistados sean de claras tendencias izquierdistas. No mezclemos la política con la historia. Para el sr critico todos son conservadores (rancios) y han desperdiciado sus vidas estudiando cosas que él puede rebatir simplemente “pensado” lo contrario. Desastrosamente para ellos no saldrán en el documental sobre lo mismo que él tiene en mente. Dan igual las fuentes primarias, tradiciones, leyes, evidencias o testimonios. Y aun así es generoso, pues escribe que solo el 80 por ciento de los indígenas desaparecieron, cuando algunos dicen el 95 por ciento. ¿de donde salen esas cifras? Da igual, él es el crítico. No mezclemos.

    Visto lo visto es un documental totalmente necesario.

    No sabía que Franco, Negrin, Isabel Díaz Ayuso, Toni Cantó y los soviets estuvieran en el siglo XVI al XVIII, pero si tu lo dices…

    1. Marta Pedraza

      Agradecemos tu comentario. Cómo bien pone nada más empezar el titular se trata de unas reflexiones sobre el contenido, no es una crítica cinematográfica al uso, tal y como solemos realizar en este medio.
      La persona encargada de realizarla no ha sido un crítico de cine, sino un historiador que ha aportado su opinión crítica de lo que ha visto al respecto. No tiene que gustar, pero tampoco creemos que deban ponerse palabras en su boca que no han salido de ella.
      Nuevamente gracias por la aportación, nos hace a todos crecer y tener variedad de opinión siempre lo consigue.

  6. Hola Marta. Lo de que es Historiador no se ha puesto por ningún lado, tendré que creerte por que tú lo dices. Supongo que por algo le pagáis. Ansioso me tienes de leer las reflexiones de “historiadores” contratados por esta revista para documentales ingleses, franceses, rusos etc.. sobre sus historias. Para una revista de cine se exige mucho más que un artículo de “EL PAIS”. Opiniones ricas y destructivas tenemos todos, pero creo que esto no es Twitter, y la relatividad y riqueza de las opiniones de quien se basa en el descredito velado o directo sin analizar la totalidad de datos que se ofrecen durante 106 minutos y tanto trabajo, es triste. Dedicaros al cine mejor. No entréis en la sala con vuestros prejuicios y creceremos juntos.
    Gracias.

    1. Buenas tardes: ayer estreno en Alicante, varios minutos de aplausos al finalizar.
      Yo estoy de acuerdo con las opiniones de los catedráticos que hablaron en el documental.
      Historia: si de catedráticos, no de políticos.
      Me gustaría que lo vieran: AMLO, nuestro santo padre el Papa y Biden.
      Se me quedó bien sabor de boca…

    2. Marta Pedraza

      Javier, tienes a bien creerme o no. Eso ya cae de tu lado. En esta revista digital solo contamos con colaboradores. Muchas gracias por pasarte, puedes volver o no, pero aquí siempre escribiremos lo que consideremos oportuno, le guste o no a quien entre a leernos.

  7. Parece que a Ángel Villar no le gusta la interpretación de aquella parte de la Historia de España que hacen los historiadores que salen en el documental, debe ser porque no se ajusta a lo que se espera que deben de pensar ahora sobre aquella época. Esto es lo que suele pasar cuando nos ponemos a juzgar con nuestros valores y patrones de pensamiento actual hechos del pasado. Mañana iremos a verla, me apetece ver una visión más positiva de la Historia de mi país, de la otra ya se ocupan machacónamente los que quieren que pensemos todos de la misma forma.

  8. Lo has dado en el clavo. Acabo de verla y vengo a casa pensando en todos los aspectos del documental y coincido casi punto por punto. Más o menos has puesto en palabras justo lo que estaba pensando. Me da mucha pena esta película. Tenía mucho potencial y era una buena oportunidad para presentar un momento de la historia española con un enfoque más justo y equilibrado, algo que se merece este país. Sin embargo, se perdió por motivos tendenciosos, contraataques pueriles y argumentos sesgados y inexplicables, y como consecuencia perdió seriedad académica. Y eso que había cosas muy interesantes como el papel de México, el de las Filipinas, la plata y China, el descubrimiento de las rutas de comercio en el Pacífico, etc. Pero hubo unas meteduras de pata que posiblemente acabarán consiguiendo lo contrario de lo que pretendía el director. Qué lástima.

  9. Es increíble que aún a día de hoy los críticos cómo el que escribe este texto desconozca la diferencia entre Nacionalismo y Patriotismo.
    También es lamentable que lejos de realizar una crítica sobre el documental (que aporta DATOS), se pierda en sus ideales políticos contra-atacando con ideas, suposiciones y prejuicios.
    No voy a mentar todos los errores históricos que aporta ( lo de España como nación le deja en muy mal lugar)…En cualquier caso se le pierde el respeto profesional y no aporta una muy buena opinión del medio para el que escribe. Yo revisaría la crítica alejando sus creencias personales y me ceñiría de nuevo al Documental.

  10. La mayoría de comentarios de los usuarios van en una dirección. En mi caso, es la primera vez que leo un crítica de cine en esta página. Pues me ha pasado un amigo el enlace. Vi el documental el sábado.
    Este señor historiador, evidentemente con sesgo negrolegendario, hace, precisamente, lo mismo que critica. Desde el primer párrafo ya deja caer la sombra del ‘fachismo’ sobre todo el documental. Así como del machismo del mismo, de una manera sutil: «la producción tiene el beneplácito de la Real Academia de la Historia, un cuerpo académico formado por hombres en su mayoría»
    Un cuerpo académico formado en su mayoría por hombres, pero presidido por una mujer… Pero claro, es que esa mujer ¡se junta con los Borbones! Así que no cuenta.
    Todo ello antes de iniciar el análisis.
    Lo curioso es que todo es malo. Todo. El documental, realizado por expertos, no tiene nada bueno o veraz.
    Junto con la persona que me ha enviado el enlace y otro amigo, desde que empezó el tema Covid (que según el sr. Villar seguramente será una virus creado por los ‘no españoles’ del siglo XVI) nos ha dado por la historia. Lógicamente, puros amateurs, pero buscamos, comparamos y , luego, exponemos lo que hemos visto.
    España, no hace falta tacharlo, ya tenía su idea o germen en los Visigodos, puede leer algo de Daniel Gómez Aragonés y poder rebatirle. De ahí, la idea que tenían de Reconquista, que también está puesta en duda en estos tiempos.
    Lope de Vega, para glosar la increíble vida de Diego García de Paredes, nombra como en el campo de batalla, gritaba ‘España, España’…
    Pero claramente Lope de Vega, Cervantes, Quevedo,… Era nacionalismo español.
    Es una pena que tratando de dar datos ‘buenos’ sobre la historia de tu país, todo se desvirtúe a Nacionalismo Español.
    Ni Leyenda Rosa, ni Leyenda Negra: Nacionalismo Español

    Como he leído en un comentario anterior, está claro que es un documental necesario.
    Espero que no sea el único.
    Venga a uhtede

    1. Me encanta, entonces los españoles tendréis que iniciar un proceso de desvolonización y reparaciones por las ocupaciones de Cantabria, Vasconia, Suevia, Rucconia, Sabaria, Córduba y Asturia por parte de los visigodos. Os dejamos toda América para vosotros. Hasta más ver!

  11. Propaganda progre con un tufo ideológico caza subvenciones tremendo. Ni he conseguido saber quién lo firma. ¿Un historiador? Más que historia lo que hace un compendio de lugares comunes del pensamiento progre. En fin lo típico. Me gustaría saber porque Google se empeña en mandarme resultados de propaganda progre. Luchamos no sólo contra la ignorancia y la mala baba sino contra los ejecutivos de Twitter, Google, Facebook y la mayoría del sistema totalmente dominado por el estreñimiento progre.

  12. El que firma el artículo puede ser Miguel Ángel Villar Pinto, un escritor gallego de 44 años. Hizo la carrera de Historia. A quien le interese puede encontrar su bibliografía en Wikipedia, un abrazo desde Galicia

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