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‘Pares y nones’, no todo es blanco o negro

Ambientada en un mundo distópico, la serie describe una historia alternativa en la que el pueblo africano ha logrado aventajar a Europa tanto a nivel tecnológico como organizativo.

Con ‘Pares y nones’ tenemos una nueva adaptación para televisión usando una novela de gran aceptación entre los lectores. En este caso ha sido el turno de la escritora Malorie Blackman, quien ha visto su obra presentada en televisión por la cadena BBC, aunque nosotros la podemos ver en HBO.

En los tiempos que corren este tipo de series nos permiten ver más claramente aún la sociedad racista en la que vivimos y de la que, por desgracia, casi no somos conscientes. ‘Pares y nones’ parte de una premisa clave, el cambio de poder dentro de la estructura política y organizativa mundial.

Imagina por un momento que todo lo que conoces sufriera un cambio de 180º y tu vida segura y acomodada saliese por la ventana. Esto es lo que busca esta serie. Nos encontramos con una trama que nos cuenta el cuento de siempre, pero con otro color, y eso lo cambia todo.

¿Estamos preparados para ver como la raza blanca es la oprimida?

Lo cierto es que no se nos pasa ni por la cabeza y el shock que produce el verlo en televisión te hace replantearte y pensar en cómo tomamos las cosas por sentadas si somos parte de ese porcentaje privilegiado.

Lo que no nos choca en absoluto es cómo se desarrolla la narrativa ni los elementos que utiliza para hacerlo. Por supuesto que todo gira en torno a una relación ‘imposible’ entre jóvenes que no ven el color de su piel, solo se ven el uno al otro. Pero, como otras tantas veces hemos visto, el odio, las ideas de supremacismo y el miedo a la diversidad son trabas demasiado arraigadas en la sociedad como para poder permitir una relación de esa naturaleza y características.

Los encargados de dar vida a los personajes de Malorie Blackman son Masali Baduza y Jack Rowan (‘Peaky Blinders’). Cada uno de ellos nos introduce en un mundo distinto. Masali da vida a Sephy, la joven hija de una familia adinerada y de gran influencia y poder en la jerarquía social dominante. Vive inmersa en un mundo idílico, en un palacio de cristal en el que jamás se ha cuestionado el status quo. Su vida llena de privilegios choca frontalmente con la de Callum, interpretado por Jack Rowan.

La realidad de Callum es bien distinta. Es acosado de forma diaria por la policía y abusado por el sistema, es un ciudadano de tercera por su color de piel. (¿Nos suena, verdad?). La miseria y continua denostación pasan factura en su barrio y por ende en sus vidas. A pesar de contar con una familia luchadora que hará todo lo posible para que el rencor no se apodere de ellos, Callum y su hermano se verán forzados por un camino de venganza y sufrimiento que solo logrará multiplicar el odio y el miedo.

Las interpretaciones y el trabajo de su elenco es impresionante si tenemos en cuenta la poca experiencia con la que cuentan los jóvenes actores. Es sin lugar a dudas una gran oportunidad para ellos, ya que han conseguido presentar en solo seis episodios una sólida muestra de sus habilidades interpretativas. Sus personajes pasan por una gran cantidad de emociones y sentimientos encontrados, el repertorio va desde la máxima tristeza a la mayor de las alegrías, pasando por la desesperación, el odio, la indiferencia y casi todo lo que queda entre medias.

La serie tiene una estética colorida y preciosista en sus detalles. Tenemos que tener en cuenta que nos encontramos en un mundo en el que el africanismo, sus costumbres y presentación en sociedad rigen y son la norma. Todo ello capta nuestra atención en todo momento y en más de una ocasión te encuentras pensando en los colores o patrones de una prenda de vestir, sin darte cuenta.

Todo es tan distinto que es atractivo, pero sobre todo destaca lo poco que nos paramos a pensar en los anuncios, la televisión, en definitiva la representación de clase ‘dominadora’. En la televisión todos los periodistas son de origen africano, el ejército y la policía también lo es y cualquier referencia visual sigue las mismas pautas. Es cuando vemos otra realidad cuando somos conscientes del bombardeo continuo de ‘raza’ y superioridad al que estamos sometidos a diario, uno que perpetúa las diferencias desde la raíz.

¿Pasa el corte?
Overall
3.4
  • Originalidad
  • Interpretaciones
  • Edición y montaje
  • Fotografía
  • Banda Sonora
  • Guion

Puntos fuertes

  • Grandes interpretaciones
  • Colorido visual
  • Una realidad alternativa sobre la que pensar
Historiadora del Arte. Cinéfila y seriéfila 24/7. Mis perdiciones, las películas de Clint Eastwood y las series policíacas.

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