‘Navillera’, nunca es demasiado tarde (2021) | Netflix

Sim Deok-Chool (Park In-Hwan) ha soñado toda su vida con realizar ballet. Tiene 70 años y está jubilado de su trabajo como empleado de la oficina de correos. Su vida le deparó un destino muy alejado a su sueño, y ahora, a pesar de su edad toma la resolución de cumplir con su sueño de juventud. Así, su vida y la monotonía que recorre a toda su familia se verán alterados cuando conoce a Lee Chae-Rok (Song Kang), un joven de 23 años que busca hacerse un hueco en el competitivo mundo del ballet profesional.

Navillera‘ es mucho más que un kdrama que ver de un tirón y quedar encantado. Es un canto a la vida, a la superación personal y a la familia que se escoge y que da sentido a nuestra presencia en la Tierra. Una vida frágil y bella, como la de una mariposa. Un símil que ya nos deja caer su propio título, ya que ‘Navillera’ bebe de la literatura en más de una forma. Está basada en el webtoon 나빌레라, inspirada en el poema del escritor coreano Cho Chi Hun, que lleva por nombre ‘El baile de una monja’ y en la obra ‘La Mariposa de las Estrellas’ del autor francés Bernard Werber.

Esta serie nos habla de sueños que quedan pendientes, que han sido relegados a un segundo plano durante demasiado tiempo y que repentinamente vuelven a dar un paso adelante, salen del fondo de nuestra mente y se ponen en un primer plano, llamándonos incesantemente cuando tanto ha pasado por nuestra vida que nos hemos acostumbrado a decir adiós a aquellos que han compartido su viaje vital con nosotros. Esa es la belleza que trae a la pequeña pantalla Park In-Hwan mientras da vida al esperanzador Sim Deok-Chool. Una persona que por vez primera, se pone así mismo por delante, y decide, a pesar del que dirán, cumplir con su sueño antes de que sea demasiado tarde.

Disfrutar de la vida que nos queda o mejor dicho, buscar que hacer con la vida que se presenta casi vacía o carente de sentido cuando tras más de cuarenta años, tu profesión, tu cotidianeidad, tu saber por qué estás en la tierra y tu ‘utilidad’ desaparecen de la noche a la mañana. Así de profunda y necesaria es ‘Navillera’. ¿Sabe nuestra sociedad trabajar para vivir o se limita a vivir para trabajar? Con esa pregunta que nos da pánico contestar, porque nos da miedo mirar a la respuesta a los ojos, comienza esta serie de dieciséis episodios que con su sencillo pero contundente planteamiento, te hace replantearte más de un matiz de tu vida mientras los minutos pasan y la vida también corre para sus protagonistas.

Una serie que presenta realidades paralelas, mundos tan opuestos como diferentes pueden parecer sus protagonistas gracias al profundo tratamiento de sus personajes. No en muchas ocasiones tenemos la oportunidad de ver dramas centrados en personajes de edad avanzada, y el hecho de exponer sus designios vitales ligados al de un joven como Lee Chae-Rok nos deja una obra magistral, que dice mucho dentro de una cotidianeidad pasmosa. No hay nada nuevo, ni novedoso en la historia o en la cinematografía de ‘Navillera’, pero no lo necesita porque es más un canto a los sueños y a la lucha personal y con ello crea una obra de arte humana, que además es visualmente preciosa.

Dos personas que solo comparten un profundo amor por el ballet, pero no tienen nada más en común crean un vínculo casi imperceptible por los que los rodean. Son esas personas que están destinadas a encontrarse y que lo hacen justo cuando más falta les hace y menos conscientes son de ello. Cuando se cruza el camino de los dos protagonistas nada parece mucho, pero la presencia del uno en la vida del otro, la calidez y la amabilidad que poco a poco van calando hasta en el ser más emocionalmente distante son el pegamento que los hará inseparables a pesar de la diferencia de edad.

Los personajes secundarios que apoyan la historia primaria permiten seguir explorando aspectos sociales muy profundos como son las distintas presiones sociales que independientemente de la edad cuelgan sobre nosotros como una guillotina a punto de caer. Se habla de como la mujer pone su carrera en standby para poder ‘criar’ a sus hijos o cuidar de sus familias, tal y como vemos en ’18 Again’ o ‘Romance is a Bonus Book’, y de lo complejo de su reincorporación al mundo laboral. Continuamente se muestran los sacrificios que los padres hacen por sus hijos y cómo las relaciones entre ellos evolucionan dependiendo del momento vital en el que nos encontremos. Se muestran, también, las enormes expectativas que son forzadas sobre los más jóvenes, que viven en una rueda de hámster que nunca cesa y que recala en una enorme desidia vital y en crisis existenciales que rozan la tristeza sistemática. Algo que nada tiene que ver con la ambición o sueños, que muchas veces ni se llegan a tener porque no se ha tenido tiempo parar, mirar al cielo y respirar.

Y así llegamos o mejor dicho, buceamos en una trama principal que se desarrolla en un estudio de ballet muy íntimo, de esos que ya no existen, donde la madera cruje bajo tus pies y una luz dorada lo baña todo. Un sitio tan particular como los personajes que lo usan. Las interpretaciones son de diez. Es impresionante el nivel de esfuerzo que se plasma en sus actuaciones y que vemos en cada gesto, en cada paso y en cada uno de los diálogos. Técnicamente, en cuanto a la parte del ballet, poco puedo cuestionar o valorar más allá de lo mucho que me ha atraído y cautivado con su presencia y movimientos, los cuales derrochan pasión y naturalidad pero que habrán sido pensados y cuadrados hasta al más mínimo detalle. El apartado técnico, para aquellos que hacemos un primer acercamiento al mundo del ballet es impecable, se transmite el trabajo duro, el esfuerzo y vemos cómo afecta esta actividad al cuerpo de quienes lo practican.

La banda sonora de ‘Navillera’ es sencillamente exquisita, quizá no esperaras menos de una serie que gira en torno al ballet y la música clásica, pero hay en sus acordes un efecto calmante que pocas veces sentimos mientras vemos la televisión. La música te abraza y acompaña en un continuo despertar de sensaciones y emociones. A pesar de la complejidad emocional de la serie, siempre hay cohesión entre lo que suena y lo que sentimos, nos arropa en ese aspecto y junto a una fotografía cálida, nos abraza, haciendo del visionado de ‘Navillera’ uno que vas a recordar con una sonrisa durante mucho tiempo.

Puede no ser la serie que normalmente verías, pero si puedo asegurarte que es la serie que todos necesitamos experimentar. Es de esas producciones que te levantan el espíritu, que te dejan pensando que mejorar dentro de nuestra ajetreada existencia para aprovechar, un poco más, el pasar de nuestros días, sean los que sean están destinados para nosotros. ‘Navillera’ es la muestra de una lucha continua contra los prejuicios, la edad, y esos golpes que la vida siempre te da, pero sobre todo muestra que la lucha es contra nosotros mismos, que somos los que verdaderamente nos ponemos límites basados en el miedo a tomar ese salto de fe donde quizá resida una mayor felicidad.

Ponte ‘Navillera’, quizá sea el empujoncito que necesitabas para retomar un sueño que quedó atrás.

Tráiler

¿Pasa el corte?
Overall
4.3
  • Fotografía
  • Edición y montaje
  • Guion
  • Banda Sonora
  • Interpretaciones
  • Originalidad
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Puntos fuertes

  • Unos personajes que enamoran por su pasión y normalidad.
  • Un bello inmersivo y bello montaje.
  • Interpretaciones de calidad que te introducen de lleno en vidas ajenas.

Otros K-Dramas que te conmoverán son:

‘Chocolate’, el drama coreano sobre resilencia

‘Just Between Lovers’, llueva o truene (2017)

1 comentario en “‘Navillera’, nunca es demasiado tarde (2021) | Netflix”

  1. La tenía pendiente. Leí tu crítica y sí, és una serie de visión obligatoria. Más que serie la considero una película. Te emocionas, lloras, ríes, meditas, respiras hondo y te llena el alma de ganas de vivir, de continuar, de amar sin discusión todo lo que te hace vibrar el corazón. La realización, fotografía, cinematografía un 10. Los dos actores no tengo palabras. Increíbles. Los secundarios fantásticos. No hay romance. No es necesario, molestaria, al igual que en My Mister. Y que decir de la banda sonora. En mi lista de reproducción algunas de las canciones. Coincido con el 4,3 o quizás un poco más alto.

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