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‘My Ahjussi’ (2018), cuando tocar fondo es el principio de todo

Pocas series remueven conciencias como lo hace ‘My Ahjussi’. Este Kdrama se presenta como un ‘must see’ para cualquier aficionado a una buena serie, sea de donde sea y le guste el contenido que le guste. La forma de reflejar la realidad de sus protagonistas la hace única y muy necesaria.

Los Kdramas nos sorprenden siempre por lo certero de su guion, por mostrar sobre todo situaciones reales acompañadas de sentimientos muy diversos que son presentados ante el espectador sin miedo alguno, independientemente del personaje. Ahí es donde ganan al resto de dramas y lo hacen de calle.

En ‘My Ahjussi’, una historia de extrema violencia social, económica y sobre todo humana, somos desafiados a mirar, quedarnos, pensar y repensar sobre todo lo que acaece a sus protagonistas. No se esconden la crudeza, ni la miseria, a la que a veces la vida nos somete, sino todo lo contrario, nos las lanza a la cara y nos reta a seguir viendo, y merece la pena cada segundo de emisión.

Park Dong Hoon (Lee Sun Gyun) ronda los cuarenta y trabaja como ingeniero de estructuras en una gran empresa mientras se limita a ser el hijo, hermano y esposo perfecto, aguantando estoicamente una forma de vida que lo asfixia a cada paso. Lee Ji An (IU) es una superviviente nata, con una vida de miseria, soledad e infinitas responsabilidades por fin conoce la calidez humana, aunque no sea reconocerla al principio.

La trama principal puede parecer sencilla cuando se lee por encima, pero nada más lejos de la realidad. No son muchas las ocasiones en las que se tratan tantos temas privados de forma candente. Empezamos la historia introduciéndonos en la vida de dos familias y, desde ese momento somos conscientes de que de cada una de ellas extrapolaremos similaridades, la compararemos con nuestras vidas y acabaremos pensando qué haríamos nosotros de encontrarnos en su lugar.

Es entonces cuando te das cuenta que se trata de un drama perfecto en todos los sentidos. Este además se complementa con historias secundarias de mucho calado como son las de los hermanos del protagonista. Con ellas vemos cómo personas maduras se enfrentan a la falta de expectativas, la deshonra, la vergüenza y la propia presión a la que por convenciones sociales nos sometemos. Esos dos hermanos son un reflejo social honesto, que suele esconderse y guardarse debajo de la alfombra para que nadie vea.

Park Sang Hoon (Park Ho San) es el hermano mayor, un hombre de mediana edad que fue despedido de su trabajo y que intentó reinventarse con dos negocios que terminaron en la quiebra, por lo que terminó siendo expulsado de su propia casa y regresando al hogar familiar, bajo el techo de su madre. Park Ki Hoon (Song Sae Byeok) el más pequeño de los tres hermanos fue en una vida pasada un genio del cine en ascenso, sus días de gloria pronto se desvanecieron y ahora pasa sus días viviendo una existencia anodina y sin alicientes. Byun Yo Sun (Go Doo Shim) es la madre de todos ellos, el pegamento que los une a todos.

¿Qué aprendemos con ella?

‘My Ahjussi’ es tan brutal que lo que primero sacamos de ella es alivio. Un ‘mi vida podía ser peor’, muy humano por cierto, se nos escapa del conjunto de pensamientos. Le sigue muy de cerca un sentimiento tranquilidad y fuerza, que se acompaña de un ‘todo mejora, si ellos pueden, yo también’.

Este drama se atreve con la infidelidad, el amor por la familia, la necesidad de ser humanos y no robots, la resilencia, la familia que se escoge, la depresión, en todas sus formas y expresiones, y la infinita búsqueda de felicidad que a todos nos empuja. Lo hace en callejones estrechos y sucios, en hoteles de lujo, en casas y camas vacías y frías, en oficinas donde el nivel de automatización casi nos convierte en máquinas y en bares cálidos que permiten ser uno mismo rodeado de humanos que luchan como lo hacemos todos por sobrevivir un día más a la vorágine social que hemos creado.

Las relaciones que se muestran y como interactúan los unos con los otros es tan variada y honesta que siempre hay matices que sobresalen de cada una de ellas. La más intensa es sin duda la que mantiene la joven protagonista con su abuela, una relación que te hará estremecerte de la emoción. También es espectacular la dinámica de los dos protagonistas, que son capaces de salir de un profundo pozo de miseria gracias al apoyo mutuo y respeto que se profesan y que adquieren poco a poco el uno por el otro.

En el apartado técnico ‘My Ahjussi’ deslumbra, sobre todo en el que tiene que ver con el montaje y la edición de sonido. Esta parte es fundamental para entender y sobre todo para sentir la historia. Por momentos nos vemos ahí, al lado de los personajes, mientras escuchamos su respiración profunda y nos damos cuenta que la desesperación, la ansiedad y el pánico no solo puede verse en la mirada de una persona, sino también escucharse en su respiración.

La banda sonora por su parte, acompaña a cada momento con la intensidad justas para mantenernos en vilo, y el tema principal, interpretado por Sondia y que lleva por título ‘Grown ups’ se queda contigo mucho después de haber terminado de verla.

Cómo has podido leer a lo largo de la crítica, de la trama casi no hablo. Hablar de escenas concretas haría hacer perder la magia presente en este kdrama para aquellos que aún no han tenido la suerte de verlo por primera vez. Si ya la has visto, y estás leyendo estas palabras, estoy segura de que las imágenes llegan a raudales a tu mente y se arremolinan trayéndote una gran cantidad de sensaciones y emociones indescriptibles.

Tráiler de ‘My Ahjussi’

¿Pasa el corte?
Overall
5
  • Fotografía
  • Guion
  • Edición y montaje
  • Banda Sonora
  • Originalidad
  • Interpretaciones
Sending
User Review
5 (1 vote)

Puntos fuertes

  • La intensidad y emoción interpretativa
  • La mezcla de sonido

Quiero aprovechar para agradecer a toda la comunidad de ‘Bienvenidos a Dramaland’ esta maravillosa recomendación. No creo que se vea superada en mucho tiempo. Os dejo aquí algunas críticas para seguir disfrutando de buenos kdramas.

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Historiadora del Arte. Cinéfila y seriéfila 24/7. Mis perdiciones, las películas de Clint Eastwood y las series policíacas.

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