‘Law School’, la ley no es justa (2021) | Netflix

Con una historia continuamente cambiante, siempre aguda y acertada ‘Law School’ se planta en Netflix como el rompecabezas que todos quieren descifrar pero que pocos ven venir. Con un tempo rapidísimo, este k-drama que se mete de lleno en la vida universitaria de un nutrido grupo de estudiantes de derecho, pronto deja atrás las clases para darnos lecciones fuera del aula mientras se adentra en las salas del juzgado.

Ambientada en la Universidad Nacional de Corea, la serie cuenta la historia de un grupo de estudiantes y profesores del departamento legal que se encuentran con un caso inusual. Así como las luchas de los estudiantes, que crecen y se dan cuenta de la ley y la justicia a través de la pasión y los desafíos más feroces que el ser humano puede mostrar

En una primera parte magistral, casi como las clases que presenciamos en un auditorio hasta la bandera, disfrutamos de las penurias que pasan nuestros protagonistas mientras se adaptan a una nueva etapa en sus vidas. La vida universitaria aparece con un carácter muy preciso y marcado. Nos encontramos con jóvenes de muy distintas clases sociales que, gracias a mucho esfuerzo, han conseguido una plaza en una de las carreras más demandas y de prestigio de Corea. Los diálogos son muy astutos, el tempo no deja descanso y rápidamente te encuentras deseando que tus clases de facultad hubieran sido así.

Cuando menos lo esperamos la historia da un giro brutal, hay una muerte dentro de la facultad, y los personajes que parecían ser independientes pronto se interrelacionan en un caso de culpas y sospechas cruzadas que bien podría estar sacada de ‘La herencia de tía Ágata’. ¿Quién o quienes son los culpables? ¿Quién se beneficiaría más de este suceso? Tu cabeza empieza a trabajar a marcha forzada, las teorías se agolpan y llaman a la puerta mientras la vida de los personajes continua habiendo cambiado por completo como nunca antes hubieran anticipado.

Cuando todo se torna sospecha y nadie queda libre de juicio cada cual corre a esconder su ropa sucia debajo de la cama, aunque para cuando lo hagan ya será demasiado tarde. El nivel de exposición al que verán sometidas sus vidas presentes y pasadas pronto les pasará factura, y solo buscando aliados entre sus compañeros conseguirán sobrevivir al curso más duro y decisivo de sus vidas.

Mucho más que una serie judicial

‘Law School’ es perfecta en ese sentido. No se queda encerrada en sí misma, pero nunca pierde su esencia. A través de las historias personales de cada uno de sus personajes es capaz de poner sobre la mesa un asunto social candente destripándolo delante de la cámara sin dejar fuera ningún matiz. Cómo buena serie judicial muestra, en todo momento, como siempre hay dos versiones de una misma historia y nunca deja pasar la oportunidad de hacernos ver que el sistema judicial tiene aún mucho camino que recorrer para alcanzar esa ansiada justicia en la que todos queremos creer pero que nadie realmente se cree.

La realidad que presenta es una que nos toca de cerca. Habla de la sociedad en la que vivimos, esa que a pesar de gritar a los cielos sobre igualdad es de todo menos igualitaria. Se habla de privilegio como telón de fondo y lo hace a través de los protagonistas, que son como la noche y el día, pero aun así conviven, aprenden y luchan contra lo que consideran injusto mientras se dan cuenta de que el poder y la avaricia gobiernan una realidad que comienzan a comprender ahora que han entrado a jugar con los adultos.

Se habla de maltrato, de violencia de género, de abuso, plagio, asesinato y corrupción, y siempre hay algo que enseñar y mostrar en cada una de las historias o casos que se van abriendo poco a poco conforme avanza la trama. A fin de cuentas estamos en la facultad, y hemos venido a aprender, y lo hacemos con un reparto que quita el hipo mientras no paramos de preguntarnos si alguna vez habrá justicia real en este mundo.

Un reparto lleno de talento

Kim Myung-min es la estrella indiscutible de este drama. Toda la acción pivota a su alrededor por lo que será ese personaje al que no querrás perderle la pista. En ‘Law School’ da vida a un ex fiscal de élite convertido en profesor de derecho penal llamado Yang Jong-hoon. Sus clases son tan temidas como ansiadas por el alumnado, consciente de encontrarse, en su presencia, ante una mente brillante. Quedarás rápidamente atrapada por su fuerza y presencia en cualquier escena.

Kim Bum, a quien tienes fresco en la memoria gracias a ‘Tale of the nine tailed‘ da vida a Han Joon-hwi y nos deja un papel diametralmente opuesto que nos permite ver lo gran actor que es. Han Joon-hwi es un joven tremendamente inteligente y empático, con un alto sentido de la justicia. Su personaje es central y en torno a él pivotan los compañeros de clase, que de una forma u otra se verán arrastrados él. Vital también es el papel de Ryu Hye-young, quien interpreta a la protagonista femenina principal de la trama. Kang Dan es esa chica de familia humilde que solo conoce lucha en su breve vida. Es divertida, honesta y real, todo lo que no suele verse en la facultad de derecho. Un revulsivo total.

Junto a ellos tenemos a Lee Soo Kyung, Lee David y Go Youn Jung que interpretan a Kang Sol, Seo Ji-ho y Jeon Ye-seul, compañeros de clase y dormitorio de los protagonistas. Sus historias permitirán dar un fondo de peso a la trama a través de sus acciones y reacciones a los eventos que van surgiendo a lo largo de la trama. Todos ellos con un trabajo de interpretación increíble que nos incita a buscar más obras suyas.

Es imposible no mencionar a la veterana Lee Jung-eun que da vida Kim Eun-sook y que hace las veces de profesora de derecho civil. Un personaje que introduce en la trama todo lo bueno que puede encontrarse en el mundo judicial. Otra mente brillante que destaca por su capacidad para hacer ver que la ley requiere continua modificación.

‘Law School’ es una serie que no necesita de clichés para hacerse querer o ser memorable. Tiene todos los ingredientes necesarios para engancharte desde el primer segundo de reproducción. El tema principal de la serie no podría tener más fuerza y encajar mejor. Cada vez que hay un momento trascendental o de intensidad total aparece de fondo y te recuerda por qué las bandas sonoras son una de tus cosas favoritas dentro de Dramaland. Además se junta con una estética muy pulcra. Nunca hay nada fuera de lugar, las líneas son limpias y nos ofrecen una sensación tremenda de estabilidad a pesar de lo inestable de la historia, que no para de mutar. Los reflejos en los suelos de mármol y la madera de las salas donde se llevan a cabo los juicios acaban normalizándose, pero esa sensación de frio y calor a un mismo tiempo nunca nos abandona.

‘Law School’ es un k-drama para disfrutar con tiempo, sin prisa pero también sin pausa. Su trama necesita mucha atención y su buen hacer nos pide, en todo momento disfrutar de sus personajes, sus vestimentas, sus gestos y formas de ser frente a la cámara. Es un retrato social con mucho que extrapolar si se le concede la dedicación que merece. Un K-drama muy disfrutable si eres un enamorado de los dramas judiciales, los grandes puzzles y las interpretaciones sólidas que no decepcionan nunca. Uno de los must de este 2021.

Tráiler

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Overall
3.8
  • Fotografía
  • Interpretaciones
  • Guion
  • Edición y montaje
  • Banda Sonora
  • Originalidad
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Otros K-dramas judiciales son:

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I hear your voice’, lo que descubre una mirada (2013)

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