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‘La sonrisa se ha ido de tus ojos’ (2018) | Studio Dragon

Kim Moo Young (Lee Hong Bin) vive una vida austera, aislada emocionalmente, mientras ve pasar los días. Trabaja como asistente en una microcervecería artesanal, es siempre honesto aunque muy reservado, en parte quizá a la infancia traumática de la que tiene pocos recuerdos. Un día cruza caminos con Yoo Jin Kang (Jung So Min), una diseñadora de publicidad jovial que vive junto a su hermano Yoo Jin Gook (Park Sung Woong), un detective que solía trabajar en la división de Haesan, pero que acabó mudándose a Seúl para criar a Yoo Jin Kang, o eso nos quiere hacer creer.

Sin darnos cuenta ‘La sonrisa se ha ido de tus ojos’ pronto nos atrapa. Su historia se cuenta como en dos fases, y si bien la primera nos introduce de lleno en unas vidas complejas, nunca estás lo suficientemente preparado para ver la parte final.

Desde un primer momento nos recuerda a ‘Just Between Lovers’, y no sé muy bien por qué. Su historia casi en nada se parece, aunque quizá sea ese halo shakesperiano que ambas desprenden y que te atraen y te tienen, episodio tras episodio, con el corazón en un puño.

Una serie que crece inexorablemente hacia un final apoteósico que va creando con el pasar del metraje un universo cada vez más íntimo. Arranca con un amplio espectro de personajes para, poco a poco, ir centrándose en ese complejo triangulo que nos deja hablar prejuicios, oportunidades perdidas y decisiones con efecto dominó que nunca nos dejan descansar tranquilos.

La primera parte de la serie presenta la colisión de mundos y realidades. Kim Moo Young, con una fachada de chico malo, pronto capta la atención del personaje interpretado por Seo Eun Soo, Baek Seung Ah, una joven muy amiga de la protagonista que siempre lo ha tenido todo menos libertad para hacer lo que verdaderamente le daría sentido a su vida.

Al conocer a Kim Moo Young por fin prueba a que sabe la libertad, y no se alcanza con dinero y pertenencias. Con esta relación ya empezamos a vislumbrar algo que luego es parte de la tónica general de la serie. Hay mucho más si miramos tras la cortina, y si las circunstancias nos fuerzan a ello, casi todos somos capaces de lo inimaginable.

Casi sin darnos cuenta el guion nos lleva a pensar en cómo muchos de nosotros a veces sentimos que nuestra vida no nos pertenece. Esa crítica a vivir por y para los demás en vez de para nosotros mismos buscando nuestra felicidad para así poder compartirla después con otros es, quizá, lo más relevante que nos deja el guion.

Y así, mientras digerimos todo eso llegamos a la segunda parte de la trama, empezando ahora una parte que es devastadoramente trágica y fascinante a nivel interpretativo. Por fin comprendemos que los vincula a todos. Un pasado tormentoso que queda marcado por las acciones presentes.

La dinámica que mantienen Jung So Min y Park Sung Woong dando vida a los hermanos Gook es más que destacable porque ponen sobre la mesa, con una solvencia remarcable, cómo es vivir en familia, intentando siempre respetarse mientras se enfrentan al inevitable momento de aceptar las decisiones del otro, no ya como hermanos, sino como adultos responsables, cada uno, de sus acciones.

Esta parte aporta un gran fondo a ‘La sonrisa se ha ido de tus ojos’, porque no siempre tenemos la oportunidad de ver estas relaciones de forma tridimensional y con personalidad y desarrollo propio en kdramas.

Pero por supuesto no me voy a ir sin hablar del elefante en la habitación, la relación romántica entre Yoo Jin Kang (Jung So Min) y Kim Moo Young (Lee Hong Bin), pero antes quiero hacer una especial mención a la dinámica que se genera entre el personaje de Jang Young Nam, Tak, en la serie, y Yoo Jin Gook (Park Sung Woong).

Disfrutamos a través de su relación de momentos cómplices, de esos que solo te da el tiempo y conocerlo todo sobre la otra persona. Esta relación se enfrenta argumentalmente a la de los jóvenes que acaban de conocerse y que no solo van descubriendo minuto a minuto al otro sino que también lo hacen consigo mismos.

Porque eso es lo que une verdaderamente a Yoo Jin Kang y Kim Moo Young, su desconocimiento en cuanto a su pasado se trata. Los dos quedaron solos siendo niños, y sin saber muy bien si fueron niños perdidos o abandonados, las cicatrices que como adultos aún les queda los une aún más conforme descubren su pasado.

Hablar más de ellos o de la trama es imposible sin destruir el encanto y las miles de sorpresas y giros que el guion, cuidado e intimista, nos deja.

No hay cantidad posible de kdramas que te preparen para ‘La sonrisa se ha ido de tus ojos’, es de esas series que te marcan, por su tempo, sus bellas interpretaciones, una química impresionante entre todos los miembros del reparto y una historia atrevida en todos los sentidos.

Si tienes tiempo no dudes en verla en Viki.com y regresa a comentarnos si estás de acuerdo con nosotros o por el contrario no te ha convencido tanto como creías. Puede que la encuentres también por sus títulos en inglés ‘The smile has left your eyes’ o ‘Hundred Million Stars From the Sky’.

Tráiler

¿Pasa el corte?
Overall
3.8
  • Originalidad
  • Interpretaciones
  • Banda Sonora
  • Fotografía
  • Edición y montaje
  • Guion

Puntos fuertes

  • Interpretaciones que dan vida a unos personajes que siempre te hacen sentir algo.
  • Tragedia de esas sin parangón
  • Guión atrevido

Si te ha llamado la atención ‘La sonrisa se ha ido de tus ojos’ tienes que ver…

‘Just Between Lovers’, llueva o truene (2017)

‘When the Camellia Blooms’ (2019), el despertar del hipopótamo

Historiadora del Arte. Cinéfila y seriéfila 24/7. Mis perdiciones, las películas de Clint Eastwood y las series policíacas.

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