‘Kill me, Heal me’, el precio de la verdad (Kim Dae Jin, 2015)

‘Kill me, Heal me’ es conocido en Dramaland por habernos dado, posiblemente, la mejor actuación dentro del mundo de los K-dramas. Nadie podrá negar que su historia llega a todos los rincones del corazón, contando con una trama bien hilada, interesante y atractiva, que, además, nos deja disfrutar de un reparto espectacular mientras inunda la pantalla de lágrimas de dolor, risas y ganas de vivir.

Cha Do Hyun (Ji Sung) sufre de trastorno de personalidad múltiple después de pasar por numerosos traumas a lo largo de su vida. Motivado por su deseo de llevar una vida normal, buscará la ayuda de una residente de primer año en psiquiatría llamada Oh Ri Jin (Hwang Jung-Eum). Las «siete personas» a quienes él creó en su mente, como diferentes métodos de escape de su turbia realidad, comenzarán una batalla para determinar quién tendrá el control de su vida. Oh Ri On (Park Seo-Joon) es el hermano gemelo de Oh Ri Jin. Es un escritor extremadamente famoso que se oculta bajo el seudónimo de «Omega», del que nadie conoce su apariencia salvo su familia y su editor. Para quienes le conocen fuera de su familia, es un desempleado sin preocupaciones, pero en su interior guarda varios secretos; secretos que incluye en sus libros para poder tener la excusa de investigarlos, y que de alguna manera involucran a Cha Do Hyun, su familia, y cierto incidente del pasado.

Antes de seguir, ¿Es el trastorno de personalidad múltiple lo que tu crees? Probablemente sí, aunque con matices. Los trastornos disociativos son trastornos mentales que suponen una desconexión y falta de continuidad entre pensamientos, recuerdos, entornos, acciones e identidad. Una persona que sufre trastornos disociativos escapa de la realidad de formas involuntarias y poco saludables, lo que causa problemas con el funcionamiento diario. Por lo general, los trastornos disociativos aparecen en reacción a un trauma y ayudan a mantener los recuerdos difíciles controlados (Mayo Clinic). Por lo que vemos en ‘Kill me, Heal me’, así como por las reacciones que hubo al drama en su emisión, podemos decir que la representación de eventos, situaciones y síntomas, siempre dentro de la ficción, es bastante acertada.

Con un arranque que te deja sin palabras por ser violento y trastornado ‘Kill me, heal me’ avanza siendo una especie de romcom con destellos de misterio, abusos y un pasado por descubrir que hacen que te vuelvas adicta a su trama y personajes. Todo ello aderezado con una banda sonora acertadísima y muy cuidada que incluso en la letra de sus temas centrales se preocupa por mostrar la problemática clave de la trama, los trastornos mentales.

Y en eso ‘Kill me, Heal me’ excede todas las expectativas. Es una serie centrada en una enfermedad mental que no recala en dramatismos absurdos o en tipificar la enfermedad. Dentro de su ‘ficción’ presenta de manera coherente las problemáticas relacionadas con el trastorno de personalidad múltiple y permite al espectador bucear en las dificultades que se presentan a diario para aquellos que la padecen o conviven con ella.

Vivir una vida que no es tuya o hacerlo teniendo que compartirla con otros, sin tener recolección de los hechos acaecidos mientras ‘no estabas’ te priva de seguridad, de un preciado tiempo y de estabilidad. Entran en escena el arrepentimiento, la desesperación de no saber qué ha ocurrido mientras tu otro yo toma el control y todo eso se trabaja de manera superlativa en cada uno de los episodios con los que cuenta nuestro K-Drama.

¿Quién hay dentro de ti?

Sentirse abrumado y aislado, a pesar de no estar nunca solo. En ‘Kill me, Heal me’ nos encontramos con un protagonista con un total de siete personalidades que buscan ser reconocidas por el papel que juegan en mantener a flote a la personalidad principal ayudándole a sobrevivir a sus traumas pasados mientras salen a la superficie cuando más se las necesita. Pero pronto veremos que no es tan fácil. Esas personalidades son entidades propias que desarrollan sentimientos y anhelos. Es entonces cuando la verdadera lucha comienza, pues ninguna de ellas quiere desaparecer, de hecho, alguna querrá tomar el control pasando así a un plano principal que le permita desarrollar la vida que cree merece.

Cha Do Hyun es probablemente un experto en solventar crisis cuando nosotros lo conocemos. Tras una vida de rectificar de forma continuada los desbarajustes que le dejan sus personalidades alternativas, el joven no puede permitirse perder la calma o ser orgulloso. A lo largo del k-drama lo veremos luchar para tratar de volver a unir las piezas en su mente y así hacer desaparecer las personalidades que lo invaden.

A lo largo de ‘Kill Me, Heal me’ se presentan multitud de personalidades. Cada una de ellas aparece cuando el protagonista se enfrenta a profundos momentos de estrés o tristeza. Este mecanismo de supervivencia, que arrastra desde joven nos permitirá ir descubriendo destellos de su personalidad global a través de muy variadas ‘personas’. Shin Se Gi es la fuerza, valentía y descaro que no vemos en Cha Do Hyun. Es el encargado de lidiar con el insoportable dolor que un día colmó el vaso de nuestro protagonista. Un espíritu roto enmascarado en atuendos muy llamativos y una actitud de ‘chico malo’ de manual ante el que caerás rendida desde el minuto uno, porque pronto encontrarás que hay mucho por desvelar tras la máscara. Quien te arrancará una sonrisa es Perry Park, esta personalidad es la inhibición y ese lado despreocupado que todos queremos tener, y siempre, siempre aparecerá en el momento menos esperado y a la vez más oportuno.

Aunque las personalidades que más juego dan son las de los gemelos, Ahn Yo Sub y Ahn Yo Na, que dejan a su paso una estela de devastación, dolor y momentos cómicos a partes iguales, algo que las hace inolvidables. Ahn Yo Sub es la personalidad suicida del protagonista. La profunda tristeza que siente Cha Do Hyun se refleja en sus apariciones, y es con él con quien Oh Ri Jin mantiene las conversaciones más profundas y clave de toda la serie. A modo de contrapunto surge Ahn Yo Na, una joven adolescente que solo se preocupa por Idols, chicos guapos y de llamar la atención mientras hace lo que le apetece. Es con ella con quien Ji Sung hace despegar su talento dándonos algunos de los momentos más reconocidos de todo Dramaland.

Nana y el señor X serán las dos últimas personalidades que conozcamos y de las que menos sabremos. Solo diremos que a pesar de sus pocos minutos en pantalla son clave para la historia, y rápidamente las reconocerás pues Nana irá asociada a un oso de peluche y el señor X a una capa y chistera.

Una vez hemos conocido a las personalidades de Cha Do Hyun podemos ver lo amplio que es el espectro interpretativo al que hizo frente Ji Sung cuando aceptó dar vida a este papel. No hay muchas oportunidades en la carrera de un actor para poder mostrar tanta variedad en una sola obra, y desde luego, puede volverse tu tumba o catapulta dependiendo del resultado final. Sin un atisbo de duda podemos decir que Ji Sung hace en ‘Kill me, heal me’ el papel de su carrera. Él es el alma de la serie y cumple con las expectativas entregando unas interpretaciones magistrales en unos registros que no podían estar más distanciados.

En pocos k-dramas verás subir y bajar tanto la montaña rusa de emociones como aquí, y en todo momento te creerás al actor. Sus ojos y mirada se transforman de una forma asombrosa. Su forma de sonreír y gesticular también te fascinará ya que ayudan a dar vida a cada una de las personalidades, y rápidamente aprenderás a reconocerlas, siendo esto una de las cosas que más se quede contigo. La naturalidad de su actuación y el hacerte partícipe de cada una de las personalidades a las que da vida, presentándolas como un personaje más dentro de la trama es donde reside el mérito y la adicción a ‘Kill me, Heal me’.

No solo de Ji Sung vive ‘ Kill me, Heal me’

Ha hecho falta un revisionado para poder dejar atrás la ‘manía’ que le había cogido a la protagonista de nuestra historia. Oh Ri Jin ( Hwang Jung-Eum) se presenta como un personaje despreocupado y más bien estridente. A lo largo de la serie descubriremos que si bien lo de estridente no desaparece si lo hace lo de despreocupado, pues sus acciones y palabras pronto nos presentan a una mujer centrada en su profesión y familia. Un personaje mentalmente muy fuerte que lo es, en parte, gracias al fuerte colchón que encuentra en su familia. A lo largo de los veinte episodios en los que se desarrolla la trama la vemos reír y llorar muchas más veces de las que somos capaces de contar, y ese trabajo emocional hay que concedérselo a la actriz que muchas veces se las ve y desea para no dejar escapar una carcajada en plena escena. Hwang Jung-Eum cumple con el guion de forma sobrada, y te la crees tanto que a veces no la soportas, y todas sabemos que esa es una de las varas de medir más acertadas de Dramaland.

En donde estaremos de acuerdo casi todas es en lo maravillosas que son las conversaciones de Oh Ri Jin con su hermano Oh Ri On, interpretado por Park Seo Joon. Joyas que suponen un bálsamo para el corazón de la protagonista y que para nosotras como espectadoras implican ir conociendo la verdad tras el eje principal de acción. Es Oh Ri On, quien nos guía por el misterioso pasado que nuestros protagonistas no recuerdan. Su papel como escritor hila y encaja las piezas olvidadas, le da forma y sentido a las mentiras y eventos enterrados, mientras intenta siempre proteger a su hermana.

¿Serán capaces los protagonistas de cerrar sus heridas y descubrir qué fue el detonante de la enfermedad de Cha Do Hyun? Solo hay una forma de averiguarlo y es tu favorita, viendo el k-drama. Probablemente pienses que lo decimos de todos, pero sin lugar a dudas tienes que entrar en Viki y ver esta serie surcoreana, Ji Sung y Park Seo Joon te dejarán perpleja, y si eres capaz de dejar a un lado la estridencia de Oh Ri Jin podrás disfrutar de uno de los trabajos más sólidos de Hwang Jung-Eum. Lleves el tiempo que lleves viviendo en Dramaland ‘Kill me, heal me’ es un must see que podemos asegurarte no te decepcionará sea cual sea tu género favorito.

Tráiler de ‘Kill me, Heal me’

¿Nos encanta?
Overall
4.3
  • Fotografía
  • Originalidad
  • Guion
  • Banda sonora
  • Interpretaciones
  • Edición y montaje
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Puntos fuertes

  • Ji Sung no podría estar mejor en su interpretación. Un trabajo sobresaliente que hace de ‘Kill me, heal me’ una serie para el recuerdo.
  • Una banda sonora preciosa que acierta con cada nota.

Otros k-dramas tan míticos como épicos son:

Mr. Sunshine’, excelencia cinematográfica en Netflix

Moon Lovers – Scarlet Heart: Ryeo’, la vida no pasa en vano (2016)

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