‘Judas y el mesías negro’ (2020), el pasado vive siempre en el presente

‘Judas y el mesías negro’, el drama con tintes de thriller basado en hechos reales dirigido por Shaka King, podría representar perfectamente el movimiento Black Lives Matters de una forma categórica. A finales de los años 60, Bill O’Neal, un ladrón de poca monta, se convierte en informante del FBI para evitar su imputación por los delitos que ha cometido. En aquellos años, la principal agencia de investigación criminal del Departamento de Justicia de Estados Unidos estaba en manos de J. Edgar Hoover, aquí interpretado bajo una máscara de maquillaje por un irreconocible Martin Sheen. O’Neal debe infiltrarse en los “Panteras Negras” de Illinois para, desde dentro de la organización, destruir a Fred Hampton, líder revolucionario y activista incendiario que combate por la libertad de la comunidad negra, que está bajo el yugo de un estado opresor enormemente racista.

Historia real que gira en torno a Bill, un delincuente que se dedica a robar coches y al que, tras ser detenido, el FBI le propone la absolución de sus delitos si coopera con ellos infiltrándose en el partido “Panteras Negras”, del líder y activista negro Fred Hampton.

Con el tiempo, y la subida de Hampton, cada vez más relevante, el personaje interpretado por Lakeith Stanfield progresivamente tendrá más dudas respecto a cómo proceder: ¿llevará a cabo la traición, o no?, ¿y si es así qué consecuencias traerá? Estamos hablando de unos años complejos, los años 60, donde se batallaba (aún se sigue haciendo) por obtener derechos civiles esenciales, y cuyos principales líderes de la lucha como Martin Luther King o Malcolm X acabaron siendo asesinados.

Es curioso que la academia haya considerado “actores de reparto” a sus dos protagonistas, Daniel Kaluuya y Lakeith Stanfield, que están descomunales. Ambos son ejes vertebradores de la historia, el traidor y el traicionado, el “Mesías” y el “Judas” (asuntos bastante manidos por otra parte, no es una trama sorprendente). Junto con las interpretaciones, la fuerza visual hace que la película sea al menos interesante gracias, también, a que sirve como denuncia de la injusticia, los abusos de poder, la discriminación, la libertad, el papel de la mujer en la lucha activa, la igualdad, el racismo en esencia. Es importante no pasar por alto el papel de las mujeres en dicha organización, cuya punta de lanza es Deborah Johnson (impecable Dominique Fishback), una joven intelectualmente inquieta que acaba siendo redactora de los discursos de los Panteras.

El alegórico título de la cinta (y sus dimensiones trágicas) ampara el retrato sobre el auge y la caída de una revolución, tan vigente hoy en día, con secuencias bastante tensas y otras (la mayoría) de ritmo pausado, pero que, en todo momento, tienen una atmósfera perturbadora y dan al espectador una sensación de violencia contenida y de verdad incómoda.  

Antes he dicho que la película representa sobradamente el movimiento Black Lives Matters, igual que ‘Da 5 Bloods’, la estupenda película de Spike Lee, con la que comparte numerosos rasgos, como retratar la lucha por la autodeterminación negra o entrelazar material de archivo con metraje ficcional. Ambas son cintas reivindicativas que dan importancia a la memoria, y son conscientes de que no hay que olvidar porque el pasado vive siempre en el presente.  

Tráiler

¿Pasa el corte?
Overall
3.5
  • Guion
  • Originalidad
  • Interpretaciones
  • Edición y montaje
  • Banda Sonora
  • Fotografía
Sending
User Review
4 (1 vote)

Puntos fuertes

  • Las interpretaciones de Daniel Kaaluya y Lakeith Stanfield, sus dos protagonistas, son descomunales.
  • La fuerza visual de la cinta para contar otro capítulo oscuro de la historia reciente de Estados Unidos.

Otras cintas que seguro arrasan en los Oscars 2021 son:

‘Minari. Historia de mi familia’, el precio de los sueños (Lee Isaac Chung, 2020)

‘Sound of Metal’ (Darius Marder, 2019)

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