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Folklore y leyendas | Los cuentos de ‘It’s okay to not be okay’

Érase una vez...

Los cuentos de ‘It’s okay to not be okay’ son el alma y esencia de este kdrama que ha triunfado tanto en Corea como fuera de ella. Quizá por eso, cada uno de los episodios lleva por título el nombre de una historia o cuento de hadas.

La atmósfera se vuelve de otro mundo en la serie cuando la animación toma el protagonismo, momentos fantásticos animados que se encuentran con el realismo de una trama misteriosa y oscura que complementa a la perfección la ambientación gótica en torno a la mansión de Ko Mun-yeong.

Por eso no hemos podido resistirnos a recopilar los que aparecen en la serie mientras te desgranamos un poco la historia que hay tras ellos. Por que sí, los libros que aparecen en la serie bajo titularidad de la Ko Mun-yeong están realizados por el ilustrador y artista Jamsan y han sido creados para la serie.

Así que aquí va el primer regalo de todos. Su canal de Youtube y su Instagram.

‘Zomby kid’

Escrito por Jo Young e ilustrado por Jamsan.

Érase una vez un bebé muy feo nacido en un pueblo. Era pálido, tenía los ojos hundidos y espinas cubrían su cuerpo. 
La madre pronto se dio cuenta de que su bebé no era humano, sino un niño zombie que no sentía afecto ni emoción, solo un deseo insaciable por la comida. Temiendo lo peor y necesitando protegerlo de los otros aldeanos, lo escondió en un sótano. Ella le traía comida robada de otras granjas, como un pollo o un cerdo. 
Un día, hubo una enfermedad y una terrible hambruna asoló la aldea. Todos los que vivían se fueron apresuradamente, mientras que la madre se quedó al darse cuenta de que no podía soportar dejar a su hijo. 
Lentamente, los víveres se agotaron y se cortó las piernas y luego brazos para alimentar a su hijo. En el último momento, cuando solo le quedaba el torso, se arrastró hacia su hijo y lo abrazó, dejándolo devorarla por completo. El niño zombie finalmente habló por primera vez en su vida, para decir: "Mamá es bastante cálida a pesar de todo..." 

Ko Mun-yeong relata esta historia en un momento clave de la serie dándonos a entender que quizá el niño zombie no solo quería comer sino que simplemente anhelaba sentir la calidez de una madre que por miedo a verlo rechazado en sociedad lo escondió y dejó sentir abandonado en un lúgubre sótano.

‘The Boy Who Fed on Nightmares’

Escrito por Jo Young e ilustrado por Jamsan.

¿Quién no ha tenido pesadillas y ha deseado librarse de ellas? It’s okay not to be okay’ explota este sentimiento y esas sensaciones de pánico y miedo que nos inundan nada más despertar de ellas. Los protagonistas sufren enormemente, tanto que incluso crean un talismán para protegerse de ellas, Mang Tae.

En esta historia un niño atrapado por sus pesadillas pide a una bruja que borre los recuerdos de sus pesadillas a cambio de su alma. Sin embargo, al no recordar los momentos de miedo y dificultad de sus pesadillas el niño crece y se convierte en un adulto que no es capaz de ser feliz porque no reconoce la felicidad.

Recordar las dificultades nos permite reconocer tiempos mejores, y la felicidad de éstos. Además nos sirven para crecer y evolucionar como seres humanos.

‘The Cheerful Dog’

Escrito por Jo Young e ilustrado por JamSan.

Érase una vez un perro que vivía atado cerca de un árbol en un pueblo. Era excelente para ocultar sus sentimientos, por lo que era amado por todos los aldeanos a quienes les encantaba jugar con él. Pero cuando llegaba la noche, siempre se quejaba tristemente. El perro anhelaba retozar libremente por sí mismo, pero no podía, ya que estaba firmemente atado. Estaba tan acostumbrado a estar atado que no sabía cómo ser libre. 

¿Moraleja? A veces la felicidad y la libertad están frente a nosotros, pero las pasamos por alto porque vivimos inmersos en un status quo que no nos atrevemos a cuestionar.

¿Qué más momentos clave encontramos ligados a historias y cuentos de la infancia en ‘It’s okay to not be okay’?

‘The King Has Donkey Ears’

Cuento coreano que se remonta al reino de Silla (uno de los tres reinos de Corea que existió entre los años 57 a. C. y 935, junto con Goguryeo y Baekje. Fue fundado como un principado de la confederación Samhan en el año 52 a. C.) trata sobre un rey que tiene orejas en forma de burro.

El único que sabe de su pequeño problema es el creador de la corona real, porque nadie más ha visto al rey sin su corona, ni siquiera su reina. Si bien el fabricante de coronas guardó el secreto durante mucho tiempo, antes de su muerte, quería revelar este secreto, pero tampoco quería que lo atraparan y es por eso que lo dejó salir mientras estaba en medio de un bosque de bambú.

Después de mantenerlo adentro durante todos los años, cuando finalmente lo deja salir y estalla como un torrente. En la serie viene a colación justo cuando Sang-tae finalmente deja escapar todos los sentimientos enterrados que tenía sobre su hermano.

‘Rapunzel’

También aparecen paralelismos con Rapunzel. Un corte de pelo radical con el que un personaje se libera de parte de sus cadenas. Menos mal que el corte ‘seta’ solo se reserva para Sang Tae.

Esto es lo bonito y fascinante de ‘It’s Okay to not be okay’. Es capaz de crear, con una facilidad pasmosa, paralelismos entre los personajes del kdrama y el folklore popular. Ligando los arcos narrativos justo en el momento oportuno.

‘A Tale of Two Sisters’

Así también es introducido el padre de Ko Mun-yeong. Usando cultura coreana a través de referencias a cintas de terror coreanas basadas en relatos de la dinastía Joseon (‘The Father Of Janghwa and Hongryeon’) con la que hacer pararelismos.

Aquí se deja ver uno de los momentos más brutales de la serie ya que trata de lleno el tema del abuso infantil y de cómo quien lo ve y deja que ocurra se encuentra al mismo nivel o por encima del abusador.

Pero no todo es desgracia y tristeza en ‘Its okay to not to be okay’, hay momentos para la esperanza por la humanidad.

‘A Tale of Two Brothers’

La historia fraternal en este kdrama es quizá uno de las más fuertes y bien desarrolladas de todas las tramas de las que hemos disfrutado hasta la fecha. Esta leyenda folclórica coreana va sobre dos hermanos que se dejaban un saco de arroz en la puerta de la casa del otro cada noche tras la cosecha por miedo a que la cosecha del otro no fuese suficiente para sobrevivir.

Y por supuesto hay también un pequeño hueco para folklore extranjero.

‘The red shoes’ de Hans Christian Andersen

El poeta danés publicó este cuento el 7 de abril de 1845.

Una campesina llamada Karen es adoptada por una anciana rica tras la muerte de su madre y crece vanidosa y malcriada. Antes de su adopción, Karen tenía un tosco par de zapatos rojos; ahora le pide a su madre adoptiva que le compre un par de zapatos rojos dignos de una princesa. 
Karen está tan enamorada de sus zapatos nuevos que los usa para ir a la iglesia, pero la anciana le dijo "es muy inapropiado y solo debes usar zapatos negros en la iglesia". Pero el próximo domingo, Karen no puede resistirse a volver a ponerse los zapatos rojos. Cuando está a punto de entrar en la iglesia, se encuentra con un misterioso viejo soldado de barba roja. "Oh, qué bonitos zapatos para bailar", dice el soldado. "Nunca te quites cuando bailes", le dice a los zapatos, y golpea cada uno de los zapatos con la mano. 
Después de la iglesia, Karen no puede resistirse a dar unos pasos de baile y se va, como si los zapatos la controlaran, pero finalmente logra detenerlos por unos minutos. 
Su madre adoptiva enferma y fallece. Karen ni siquiera puede asistir al funeral. Es entonces se le aparece un ángel, con una espada, y la condena a bailar incluso después de su muerte, como advertencia a los niños vanidosos de todas partes. 

Karen pide clemencia, pero los zapatos rojos se la llevan antes de que escuche la respuesta del ángel. Karen encuentra un verdugo y le pide que le corte los pies. Lo hace, pero los zapatos siguen bailando, incluso con los pies amputados de Karen dentro. El verdugo le da un par de pies de madera y muletas. Pensando que ya ha sufrido bastante por los zapatos rojos, Karen decide ir a la iglesia para que la gente pueda verla. Sin embargo, sus pies amputados, todavía con los zapatos rojos, bailan ante ella, bloqueando el paso. Cuando vuelve el domingo, Karen no se atreve a ir a la iglesia. En lugar de eso, se sienta sola en casa y le pide ayuda a Dios. El ángel reaparece, ahora con un ramo de rosas, y le da a Karen la misericordia que ella pidió: su corazón se llena tanto de paz y alegría que estalla. Su alma vuela al cielo, donde nadie menciona los zapatos rojos.

Ko Mun-yeong siempre obtiene lo que desea, tal y como le ocurre a la joven del cuento. Y nada más empezar la serie ella ya sabe sin que no podrá pasar el resto de los episodios.

‘El patito feo’, otra obra de Andersen

Todos hemos escuchado esta historia de una forma u otra a lo largo de nuestras vidas. La moraleja que se extrae de ella es fácil de comprender porque todos, nos sentimos muy identificados con ella. Sang Tae aparece en el jardín del hospital psiquiátrico hablando con las gallinas y aves del corral, y desde luego te hace sonreír.

‘Las comparaciones siempre fueron odiosas’

Nos quedaban más regalos sorpresa. Aquí está el que faltaba. Un especial rodado tras el episodio seis que recrea la historia de ‘Bluebeard’.

‘Bluebeard’s Secret’

En toda buena historia de terror aparece un sótano, y nosotros ya hemos mencionado este lugar en este post. ¿Por qué será? En la mansión de la protagonista tiene una importancia vital. Las escenas más oscuras ocurre en él.

Seguimos con el folklore extranjero, pero ésta vez lo ligamos a un escritor francés, Charles Perrault que en 1697 escribió una de las versiones más extendidas de esta leyenda. Tal y cómo lo explican en la serie la historia narra como un hombre adinerado asesina a todas sus esposas y guarda trofeos de sus crímenes.

Pero si hay momentazos en la serie esos son sin duda los que se dan mientras Ko Mun-Yeong imparte las clases de literatura en el hospital psiquiatrico. Con uno de ellos terminamos el post.

‘La Bella y la Bestia’

Aquí podéis ver el fragmento en el que hablan de la historia de la ‘Bella y la Bestia’. La historia toma un giro muy interesante metiéndole un Síndrome de Estocolmo de por medio. No me verán a mi llevarle la contraria.


Lee nuestra crítica de ‘It’s okay to not be okay’, la familia que se escoge (2020)

Historiadora del Arte. Cinéfila y seriéfila 24/7. Mis perdiciones, las películas de Clint Eastwood y las series policíacas.

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