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‘Estoy pensando en dejarlo’ (Charlie Kaufman, 2020) | Netflix

Un atajo imprevisto provoca que una mujer, en plena búsqueda de un modo de romper con su novio, tenga que reconsiderar toda su vida.

'Estoy pensando en dejarlo' | Jessie Buckley como Lucy
‘Estoy pensando en dejarlo’ | Jessie Buckley como Lucy

‘Estoy pensando en dejarlo’ es una película profundamente incómoda, se mire desde donde se mire; empezando, de hecho, por el aspecto visual, con sus imágenes en tonos apagados —gélida gama de grises y pardos—, grano grueso, austeridad lumínica y un feísmo general ciertamente desacostumbrado.

Tampoco en el plano narrativo constituye una experiencia particularmente grata. Construida a base de largas secuencias en espacios muy angostos, donde los personajes, asimismo escasos —pueden contarse con los dedos de una mano—, entablan prolijos diálogos a menudo salpicados de referencias cultas —Debord, Freud, Foster Wallace, etc.—, no me extraña que haya a quien se le antoje aún más estomagante que la última de Nolan.  

Estoy pensando en dejarlo’. No apta para estómagos acomodados

'Estoy pensando en dejarlo' | Escena
‘Estoy pensando en dejarlo’ | Escena

En cualquier caso, ciertos cineastas —Antonioni, Resnais o Haneke—no tienen entre sus prioridades divertir al común de los espectadores, precisamente. Habida cuenta de su carrera hasta la fecha, Charlie Kaufman forma parte de dicho club, o al menos aspira a ello ardua y denodadamente. De modo que, a la hora de afrontar cualquier película que incluya su nombre —bien como guionista, bien como hombre-orquesta— y siempre que se tenga una mínima noticia de su peculiar modus operandi, cabe esperar una cuota moderada de aburrimiento, e incluso alguna que otra cabezada.

El desconcierto causado por la progresiva desvertebración de la historia y el surrealismo que la atraviesa —no todo lo exacerbado que traslucen las pataletas de varios plumillas a sueldo— dan pie a numerosas interpretaciones, efecto sin duda buscado y un motivo añadido de incomodidad para audiencias y —de nuevo, y especialmente grave— críticos aburguesados hasta el punto de no ser capaces de masticar por sí mismos.

'Estoy pensando en dejarlo' | Escena
‘Estoy pensando en dejarlo’ | Escena

¿De qué habla Kaufman en ‘Estoy pensando en dejarlo’? ¿De la soledad? ¿De la enfermedad mental? ¿La represión sexual, quizá? ¿Las disfuncionalidades del (presunto) amor romántico? ¿La decadencia de la familia tradicional, extensiva a la del American Way of Life? Insisto en que las lecturas resultan casi infinitas, ni siquiera me atrevo a adscribirla a un género en concreto: ¿Melodrama? ¿Comedia negrísima? ¿Terror incluso?

La verdad es que en el fondo da bastante igual. Prefiero quedarme con el desasosiego en que nos sumergen durante más de dos horas la terribilità subyacente a cada frase que intercambian Jessie Buckley —extraordinaria— y Jesse Plemons, el trabajo —a cuál más desquiciado— de los veteranos Toni Collette y David Thewlis, así como la atmósfera pesadillesca y, sobre todo, el estupor creciente por no saber bien en el alma quebrada de quién nos hemos ido adentrando hasta correr el riesgo de no encontrar el camino de regreso.

¿Pasa el corte?
Overall
3.3
  • Originalidad
  • Fotografía
  • Edición y montaje
  • Banda sonora
  • Guion
  • Interpretaciones

Puntos a destacar

  • Lo mejor: el hondo desasosiego que, desde el plano que se quiera —visual, narrativo, temático o interpretativo—, logra inducirnos Charlie Kaufman.
  • Lo peor: Empeñarse en buscarle una lógica que no necesita.

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