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Crítica de 'Emma'

Guapa, inteligente y rica, la joven Emma Woodhouse es una reina sin rival en su pequeño pueblo. Nueva adaptación de la novela de Jane Austen publicada en 1815 sobre la vida de la joven Emma.

¿Otra vez una película de época? ¿Una nueva adaptación de Jane Austen? Pues sí, y por qué no.

‘Emma’ no se hace vieja, aunque la última versión que vieses en los cines fue la ‘Emma’ de 1996 de Gwyneth Paltrow, que por cierto puedes ver en Filmin.

La ‘Emma’ de 2020 está protagonizada por Anya Taylor-Joy, quien a pesar de llevar casi todo el peso del guion logra generar un ambiente liviano, cotidiano. No se hace pesada en ningún momento y sobre todo se disfruta de sus gestos, sus ojos y su porte, nos recuerda inexorablemente a esa ‘Amelie’ que todos tenemos guardada en la retina.

Emma se sabe un ser ‘superior’, mejor educada, elegante y bella, aunque no sea de eso de lo que se jacte precisamente. En una sociedad que valora por encima de todo el dinero y la posición social, que poco hemos cambiado, Jane Austen nos permite ver la humanidad de sus personajes más afortunados. El retrato social al que la escritora nos tiene acostumbrados se mantiene y lo hace relevante gracias a las ‘salidas’ de tono de sus personajes, lo cual ayuda a enfatizar la importancia de cada una de las escenas.

En la cinta también destacan las interpretaciones de Johnny Flynn y por supuesto Bill Nighy. Este último hace de excéntrico padre de la joven Emma, en una interpretación excelsa en la que casi sin diálogo transmite un amplio abanico de emociones, desde la sorpresa más absoluta cuando se encuentre que alguien ha ocupado su asiento en la iglesia hasta para mostrar la mayor de las excentricidades, que mucho tiene que ver con biombos alrededor de una chimenea.

Lo que como siempre es clave y debe ser perfecto en una adaptación de Jane Austen es la cantidad exacta de tonos pastel, y pasteles también en este caso. Vemos un desfile detrás de otro de delicias culinarias a las que nos encantaría hincar el diente, un subidón de azúcar que viene acompañado de una escenografía floral y explosiva en su color, aunque siempre suave y cómoda a la vista.

Los escenarios en los que se desarrolla la acción no son muchos, pero si llamativos. Hemos mencionado ya la iglesia, donde la luz blanca baña por completo la acción, tal y como pasa en el invernadero donde Emma guarda su tesoro floral, uno de los lugares donde se dan los momentos fotográficos más bonitos y memorables del largometraje. Además, por supuesto no podía faltar el hogar de la protagonista, donde transcurre gran parte de la acción, la abadía donde vive míster Knightly (Johnny Flynn), el lugar donde más ostentosidad bañada de clasicismo hemos visto en los últimos años en pantalla y por supuesto la mercería, donde van a comprar guantes, lazos y sobre todo a cotillear en el pueblo.

Todos estos enclaves están unidos por paseos, ya sea a caballo o andando, por mitad del campo, ¡Cómo nos recuerda a ‘Orgullo y prejuicio’! Son momentos en los que disfrutamos de un juego de verdes y de un frescor que nos permite respirar fuera de esas cuatro paredes barroquizadas con motivos florales que nos agobian un poco en nuestra estética moderna.

‘Emma sin lugar a dudas hará las delicias de los más fieles seguidores e incluso atrapará a aquellos que se acerquen por vez primera al mundo Austen.

Good

  • Jane Austen
  • Bellísima fotografía
7.2

Buena

Fotografía - 8
Montaje y edición - 6
Música - 8
Guion - 7
Interpretaciones - 7
Historiadora del Arte. Cinéfila y seriéfila 24/7. Mis perdiciones, las películas de Clint Eastwood y las series policíacas.

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