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‘El teléfono’, atrevimiento en vano (Lee Choong Hyun, 2020) | Netflix

Corren tiempos de apoltronamiento argumental, tal como se desprende de la proliferación de franquicias y (sub) productos manufacturados en serie con que llenar de contenido, tan efímero como intrascendente, la miríada de plataformas ubicuas. Por eso resulta de agradecer la desacostumbrada osadía que manifiestan los responsables de ‘El teléfono’.

No digo que esta cinta vaya a revolucionar el género; a fin de cuentas, se trata de una reelaboración de una de las tantísimas —sin duda, demasiadas— historias de (post) adolescentes despeinadas que plagaron las pantallas del cambio de siglo. Pero, con ese travieso entrelazamiento cronológico, sí hace gala de una narrativa muy atrevida para el gusto actual que, insisto, merece reseñarse.

El problema de ‘El teléfono’ radica en que, subrayado el (relativo) descaro de sus premisas, no quedan demasiados aspectos dignos de mención, más allá de la interpretación de Jun Jong-seo, correcta psicópata con todos los tics inherentes al papel.

Pocos cineastas —o ninguno— han jugado a la paradoja del abuelo sin quemarse. Pues bien, Lee Choong Hyun basa su debut en volver una y otra vez, durante cerca de dos horas, sobre tan espinosa apuesta (i) lógica. Tanto va el cántaro a la fuente, que las incongruencias no tardan en aparecer y ya nos van a acompañar hasta el desquiciado desenlace. Igualmente desacertado se muestra al hacer convivir melodrama y humor negro bajo el techo del thriller espacio-temporal. Sin duda, una opción más decidida por el segundo le hubiera sentado mejor a la película.

Ni la puesta en escena ni el diseño de producción merecen tampoco excesivos parabienes. La dirección adolece de la torpeza de cualquier novel —salvo excepciones, véase Orson Welles—, el capítulo presupuestario dedicado a los efectos digitales se antoja insuficiente, y el 1999 surcoreano parece el 1969 español, de lo mucho que se han cargado las tintas en el componente retro.

Por otra parte, las protagonistas cuentan ambas 28 años, pero aparentan 16 y se comportan como si esa fuera, en efecto, su edad. Para mayor confusión, una de ellas afirma haber nacido en 1972, conque difícilmente puede tener 28 en 1999, a lo sumo habría cumplido 27. Me temo que el subtitulador de coreano contratado por Netflix necesita repasarse los números. Y, quizá, la diferencia entre madre y madrastra también. 

Tráiler

¿Pasa el corte?
Overall
2.7
  • Fotografía
  • Banda Sonora
  • Originalidad
  • Guion
  • Edición y Montaje
  • Interpretaciones
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Resumen

  • Lo mejor: la osadía narrativa que manifiestan sus responsables, más meritoria si cabe habida cuenta del apoltronamiento en que se ha instalado buena parte del audiovisual contemporáneo.
  • Lo peor: las paradojas temporales son material sumamente inestable que, de hecho, acostumbra a explotar en la cara de quienes se atreven a jugar con ellas. Eso mismo le sucede a Lee Choong Hyun, y varias veces además.

Otras cintas coreanas que no puedes perderte en Netflix son…

‘#Alive’ (Il Cho, 2020) | Netflix


‘The Witch: Part 1. The Subversion’ (Park Hoon-jung, 2018) 

2 Comments

  1. La explicación de esa edad errónea de los subtítulos de «El teléfono» está en que los coreanos no cuentan del mismo modo los años de edad: https://spanish.korea.net/NewsFocus/HonoraryReporters/view?articleId=160438#:~:text=En%20este%20caso%2C%20internacionalmente%20tendr%C3%A1s,en%20el%20resto%20del%20mundo.

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  2. Muchas gracias por el aporte, Marta. Esperamos que regreses pronto a leernos y que sigas estando atenta para que podamos seguir mejorando.

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