.

‘El hoyo’ (Galder Gaztelu-Urrutia, 2019) | A buenas horas

-Y usted, ¿Cree en Dios? – Este mes si.

Nominada a tres de ‘Goyas’, y ganadora de la primera (Mejores efectos especiales, mejor guión original y mejor dirección novel) nos presenta esta plataforma de la que ya hemos hablado unas cuantas veces, Netflix, una producción que hubiera pasado quizá un poco desapercibida si no llega a ser por la gran ayuda que le ha brindado ésta, como distribuidora de este gran y ambiguo film, El Hoyo.

Galder Gaztelu-Urrutia, acompañado del trabajo de Ivan Massagué, “desaparecido” en grandes producciones, y Antonia San Juan, entre otros, nos presenta un thriller futurista, utópico y lleno de crítica, al que no le asusta mezclar la realidad con la ficción. Difícil es siempre hablar de un director novel, del que no se sabe de donde viene, ni hacia donde va, ya que estos largometrajes son su carta de presentación ante el gran publico.

Más que necesaria era la entrada de algo como ‘El Hoyo’ a la gran pantalla y al gran público. Algo con lo que todos y cada uno de nosotros nos vamos a sentir representados, ya sea con un personaje u otro.

En el futuro, los prisioneros se alojan en celdas verticales, observando cómo los presos de las celdas superiores son alimentados mientras los de abajo mueren de hambre. Una jungla de supervivencia donde solo hay tres tipos de personas: los que están arriba, los que están abajo y los que deciden saltar, incapaces de soportar esa agonía por más tiempo.

Un film que nos va a hacer recapacitar mas de una vez a lo largo de todo su metraje sobre que hacemos con nuestras vidas, y en general con el planeta.

“¿Que somos? ¿Hacia donde vamos?”

Abarcar en una misma historia un mensaje político, social y filosófico, es jugar con un arma de doble filo, y más aun sí es tu primer largometraje.

La intención muy buena, el proyecto arriesgado y el desarollo, un tanto ambiguo. Esta tan visible esa división que la podemos servir en tres “raciones”. Empieza con unos primeros treinta minutos brutales, por lo que mantener el ritmo durante todo el metraje es algo complicado. Llega el segundo tercio, algo más aburrido pero pasable, concluyendo con una última parte que destroza las partes buenas.

Parte de culpa de este “fallo” la tiene el tremendo uso de simbolismo, que aparece presentado, pero no explicado. Un simbolismo tan personal, que quizá solo el director lo entienda.

La falta de experiencia en la dirección hace de ‘El Hoyo’ una película de las que hace falta una revisión para encontrar ese “mensaje” en el que tanto hincapié hace el director.

Yo , al menos, lo sigo buscando.

Tráiler

¿Pasa el corte?
Overall
3.1
  • Originalidad
  • Guion
  • Edición y montaje
  • Banda sonora
  • Fotografía

Puntos fuertes y débiles

  • Socialmente llega en el momento indicado
  • Demasiado simbolismo

Deja un comentario