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‘Darkness’, el nordic noir que quita el sueño

El detective Jan Michelsen está investigando la desaparición de Julie, una joven de 17 años cuyo rastro se perdió una noche en Greve, un suburbio de Copenhague. Tras medio año de trabajo, Jan es el único que cree que la chica sigue viva. Haber encontrado un caso sin resolver similar, en el que una adolescente llamada Natasha desapareció de camino a casa tras una fiesta, le lleva a pensar que hay un asesino en serie detrás de los dos sucesos. Junto a la criminóloga Louise Bergstein se adentrará en una investigación repleta de contradicciones y detalles escabrosos.

Los Nordic Noir están de moda, y con motivo. Gracias a plataformas como Filmin nos llegan producciones europeas de una calidad innegable, y ahora podemos sumar a la lista ‘Darkness’.

‘Darkness’ no es una serie hecha para todo el mundo, probablemente te enganche y te quite el sueño, y no necesariamente en ese orden. La serie no presenta patrones nuevos, ni una trama que no hayamos leído en cientos de libros antes o que no hayamos visto previamente en televisión, pero su puesta en escena tiene un aura tan oscura, tan real, que te hará quedarte hasta el final.

La historia se centra en una zona llamada Greve, cerca de Copenhague, en la que una joven desaparece, siendo la teoría de la policía la del secuestro/asesinato. El detective encargado de la investigación, Jan (Kenneth M. Christensen), tras seis meses de investigación conecta un caso mucho más antiguo con el suyo actual. Mientras avanza su investigación avanza nuestra trama.

‘Darkness’ destaca sobre todo por sus temas sociales. Se aprovecha cada instante para poner en relieve un perfil psicológico dañado creando unos personajes muy reales, esos de los que intentamos huir u obviar en nuestro día a día por miedo, un miedo muy racional que nos ayuda a autopreservarnos.

Se muestra sin tapujos la dolorosa realidad de la cultura de la violación y el abuso sexual, esa que llevamos sufriendo milenios y que por fin está en el punto de mira. De una forma u otra todos sus personajes se ven bañados por ella. A lo largo de los ocho episodios vemos como unas jóvenes se reúnen en un grupo de ayuda para mujeres que han sido violadas. Escuchamos sus historias como si fuésemos una más a su lado y reconocemos sus miedos y prejuicios como propios. ¿Sabemos poner nombre a todas las violencias sexuales, o las tenemos tan asimiladas que creemos que muchas de ellas no lo son?

Esta es una parte fuerte de la carga psicológica que se vuelca casi de forma secundaria en la serie, ya que a este momento solo llegamos a través de una de las protagonistas, una psicóloga y criminóloga retirada, Louise Bergstein, interpretada por Natalie Madueño que busca ayudar a estas jóvenes a vivir con una experiencia traumática que ya forma parte de ellas.

El papel de este personaje es clave, ya que es el encargado de leer y anticipar los movimientos del asesino al que están buscando. Para ello deberá aprender todo lo posible sobre las víctimas intentando conectarlas a una mente frágil e inestable como es la del asesino.

La otra parte de la historia es mucho más desconcertante, si es que se puede. Son esos momentos de la trama en la que vamos descubriendo que mueve a nuestro asesino. Mezclamos momentos pasados y presentes, experiencias traumáticas vividas que dan impulso a sus acciones actuales. Con un perfil psicópata, agresivo, tendente a la violencia, que ha estado en la cárcel y en reformatorios y que no ha podido ser rehabilitado, se presenta a un personaje roto desde su infancia que sobrevive alimentado del dolor y apoyo de otros humanos tan perdidos y rotos como él.

La violencia es clave a lo largo de toda la historia, las escenas son crudísimas y las interpretaciones están tan a la altura de lo grave de lo que se está mostrando que el sentimiento que nos invade de impotencia y pánico es el mismo que sufren las víctimas.

El guion y montaje son tan buenos que incluso somos capaces de padecer y sentir por seres cuya humanidad les abandonó bien pronto. Repulsión, miedo y una profunda tristeza nos embargan en todo momento y despuntan cuando menos nos lo esperamos desencadenados por la desesperación e impotencia que sufren tanto las víctimas y sus familiares como los agentes encargados del caso.

‘Darkness’ no es una serie para todos los públicos, aunque si una para reflexionar. ¿Qué estamos haciendo mal como sociedad para que tengamos que vivir en miedo y pánico constantes en lo que se supone es ‘el primer mundo’?

Se presentan muchas más situaciones de violencia extrema, tanto física como psicológica, que situaciones esperanzadoras, aunque nunca se pierde la sensación de esperanza, lo cual la hace mucho mas angustiosa de ver.

¿Pasa el corte?
Overall
4.2
  • Originalidad
  • Interpretación
  • Fotografía
  • Banda Sonora
  • Guion
  • Edición y montaje

Puntos fuertes

  • Intensidad en cada episodio
  • Fuertes personajes principales
  • Sólidos secundarios
  • Grandes interpretaciones
Historiadora del Arte. Cinéfila y seriéfila 24/7. Mis perdiciones, las películas de Clint Eastwood y las series policíacas.

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