Crítica de ‘Lizzie’ (Craig William Macneill, 2018) Un thriller inquietante | Filmin

En 1892, nacer mujer era sinónimo de sumisión y acatamiento. La subordinación femenina era sistemática y política. O eras propiedad de tu padre, o de tu marido. Lizzie Borden (Chloë Sevigny) , en edad casadera y aun soltera, vivía bajo el yugo de un padre autoritario y su peculiar madrastra (Fiona Shaw). Hasta que una mañana los descubre muertos a los dos. Filmin nos acerca a esta inquietante historia real sobre Lizzie Borden, acusada del asesinato de su padre y su madrastra y posteriormente absuelta por falta de pruebas.

Finales del siglo XIX. Después de mucho tiempo en soledad, Lizzie Borden (Chloë Sevigny) se hace amiga de la criada Bridget Sullivan (Kristen Stewart) y su intimidad acaba desatando un suceso inimaginable.

Fuente : Filmin

‘Lizzie‘ es un trhiller con una tensión asfixiante que se mantiene toda la película, gracias a un más que notable montaje que busca continuamente la angustia del espectador. Comienza con el momento justo posterior a los asesinatos, para acto seguido transportarnos a seis meses antes del suceso, cuando Bridget Sullivan (Kristen Stewart) llega como sirvienta a la casa de los Borden.

Ser mujer en el siglo XIX

Durante gran parte del largometraje, y justo después de la presentación del crimen, ‘Lizzie’ se convierte en un relato de la cotidianeidad de la protagonista. Toda esta trama está envuelta en un aire de tensión sofocante provocada en gran parte, por una música aguda y cortante. Pero no sólo la música provocan en el espectador tal sensación, el propio metraje de la cinta, el tempo pausado de los acontecimientos, y la gelidez de los personajes, ocasionan en el espectador una incomodidad permanente.

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En ningún momento, la película profundiza en los acontecimientos. ‘Lizzie’ es un intento por parte del director de humanizar al asesino. Una historia que busca justificar un acto terrorífico, que nos presenta a Lizzie, y nos muestra las vejaciones por las que pasó, la autoridad de su padre y las pocas oportunidades de escapar de la situación que se encontraba, debido a una enfermedad que le impediría casarse. La protagonista no es un caso especial, es una historia corriente, de cualquier mujer en siglos pasados. Sin voz, ni independencia económica, escapar del yugo masculino era casi imposible.

Lizzie no tiene escapatoria, hasta que aparece un rayo de luz con la llegada de Bridget, que se convierte en algo más que una sirvienta, primero amigas y después amantes. Que nos presenten la historia en el preciso momento de la llegada de Bridget, tampoco es casualidad. Pues una vez más, se busca dar un móvil a los asesinatos. Lizzie había encontrado un atisbo de libertad, alguien fuera del círculo de abuso y sometimiento en el que se encontraba.

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¿Qué paso de verdad?

Si algo tiene una historia real es que, el espectador inquieto indagará en la historia nada más acabar de ver la película. El suceso es escalofriante y los hechos que se recogen en la película una suposición por parte del director. La posición destacada de la familia, y la falta de arma del crimen, hizo inviable la correcta resolución del crimen. Por tanto, en ‘Lizzie’ nos encontramos una historia que tiene mucho que ver con lo que pudo pasar, pero que nunca sabremos si fue lo que ocurrió.

La película, con un metraje de una hora y cuarenta y cinco minutos, los intentos por crear una historia, se quedan en eso, intenciones. Se atisba el deseo del director por exponer la situación del género femenino, lo que Lizzie perdería si su padre muriera, y el motivo por el que la muerte de sus padres beneficiaría a Lizzie. Sin embargo, la sensación es que, la celeridad de los hechos y la poca profundización dejan una película a medias que intenta, pero no llega a conseguir el propósito.

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Aunque las interpretaciones son notables, no es de extrañar con un reparto tan extraordinario, la sensación es que falta algo más. No es suficiente cuando desde guion falta indagar en el argumento, demasiados frentes, para tan poco tiempo. Destacan la banda sonora, que es lo único que consigue con creces su cometido y la fotografía pausada y oscura que resalta la tensión causada por la música. ‘Lizzie’ es, en general, un largometraje que arriesga en la trama, teniendo la osadía de mostrar al espectador unos hechos ambiguos, y que además, audazmente los utiliza para exponer la tan difícil situación de la mujer en el siglo XIX.

Tráiler ‘Lizzie’

¿Nos encanta?
Overall
3
  • Originalidad
  • Guion
  • Banda sonora
  • Fotografía
  • Interpretación
  • Vestuario

Lo mejor:

  • La tensión tan conseguida desde la banda sonora
  • El reparto

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