Crítica de ‘4 días’ La esperanza siempre está ahí (Rodrigo García, 2021) | Filmin

Diez años de consumo de opioides han dejado en ruinas la vida de la joven Molly. Una nueva medicina podría darle alas para comenzar de nuevo si es capaz de mantenerse limpia durante cuatro días, algo que trata de lograr con la ayuda de su madre Deb, una mujer de ideas férreas. El amor que ambas se profesan se verá puesto a prueba como nunca antes en sus vidas.

‘4 días’ es una película que puedes alquilar en Filmin, sobre la confianza y el miedo al fracaso que lleva consigo una enfermedad tan cruel y devastadora como es la adicción. Y Mila Kunis y Glenn Close están soberbias en sus papeles de adicta y madre de una drogadicta, respectivamente, para retratar con una dureza demoledora, las consecuencias de años y años, esperando el fin de la enfermedad. En ‘4 días’ parece estar todo más cerca, Molly debe estar cuatro días limpia, y una medicina le ayudará a hacer el resto.

Querer a tu hija por encima de todo

No lo vemos, pero podemos intuir que Deb (Glenn Close) lleva años esperando recuperar a su hija. Molly (Mila Kunis) tiene ahora 31 años, y lleva desde los 15 años siendo adicta. Más de la mitad de su vida lleva Molly siendo drogadicta, y Deb esperando que no lo sea. ‘4 días’ representa de una manera sublime la esperanza puesta en eso que se dice de… ‘esta vez es diferente’ cuando crees que, ahora, tras quince intentos, puede ser posible que una persona supere su enfermedad. Pero siempre con el miedo del fracaso detrás de ti.

‘4 días’ es una película que se queda a medias en muchos aspectos, le falta profundizar en la historia, así como mostrar con más dureza los estragos de la adicción. Pero hay algo que transmite muy bien, y es la falta de confianza y esperanza, de toda persona que rodea a Molly, a excepción de su madre. Durante años ha habido una ruptura lenta y casi permanente de las esperanzas puestas en ella. Y Deb, es el último vestigio de Molly para salir adelante, y ambas lo saben y se aferran a ello.

No es fácil estar en el pellejo de Deb. No debe ser sencillo cerrarle la puerta en la cara a tu hija, cuando te lo ha robado todo, y aun así sientes la necesidad de ayudarle. Glenn Close está sensacional en un papel donde transmitir es de una importancia vital, y ella, lo borda. Sin articular palabra, podemos sentir su dolor y su evolución hacia la esperanza, movida por la imperante necesidad de recuperar a su hija y ver que se le acaban las oportunidades.

En esos cuatro días, que como bien se referencian varias veces, para un adicto son un infierno, podemos palpar el estrés y la ansiedad de Deb, por miedo a que en un momento de debilidad Molly vuelva a recaer. Le faltan ojos para seguir a Deb, en las agobiantes cuatro paredes de su casa. Y la angustia de Deb, es la angustia de todos. Glenn Close es capaz, con su soberbia puesta en escena, de poner al espectador en su lugar, y sentir la desconfianza y la angustia que ella misma siente, cada vez que pierde de vista a Molly. Y sin duda ahí es donde ‘4 días’ se hace fuerte.

¿Quién tiene la culpa?

‘4 días’ es agobiante para quien, al igual que Deb, espera mucho de Molly, sin recordar que ha estado ahí muchas veces. Pero, esta película también es una reflexión a qué hace que una persona sea adicta. Como he dicho, la película le faltan muchas cosas, pero sus fortalezas sobrepasan sus defectos, dejándonos un drama, que no llega a emocionar lo que tal vez se propone, pero que si nos deja una reflexión como espectador ¿Quién es el culpable? Si es que solo hay uno.

Mila Kunis, al igual que Glenn Close, está espectacular en su rol. Raquítica a más no poder, y con un cuerpo destrozado por la adicción, Molly es el puro ejemplo de una persona adicta. Y una de las cosas que persigue a Molly, es su pasado y su presente. Molly nos pone en la piel de un adicto, y expone con una fragilidad y un dolor insoportable, su lucha día a día sin éxito, por dejar las drogas, para una hora después encontrarse a sí misma colocada. Y ese fracaso continuo, es lo que lleva a Molly, y a nosotros como espectadores, a encontrarnos continuamente en un precipicio al que podemos caer en cualquier momento, de nuevo. La culpa y la incapacidad para salir del abismo de Molly, es un relato sobrecogedor y doloroso que es sin duda, lo mejor que nos deja esta película.

Pero no sólo eso, Deb no es una madre perfecta, ni se pretende que sea. Deb es una madre cualquiera, que ha cometido errores, y se plantea minuto tras minuto, consumida por la ansiedad y el miedo, qué hizo mal para que su hija acabara así. Y esta es otra de las cosas que nos deja esta película. Al igual que su hija, Deb siente a sus espaldas la culpa de una enfermedad que nace de muchas cosas y que tiene muchos culpables. En momentos de fragilidad, Deb tratará de zafarse de esa culpa, buscando culpables en un sistema médico que abusa de sustancias opiáceas y convierte el dolor en un problema mayor, cuando esa persona se vuelve adicta a aquello que le alivia el dolor.

La esperanza de una madre es lo último que se pierde

‘4 días’ es una historia real, es un relato de todo lo que persigue a una familia rota por una enfermedad. Esta película es el ejemplo de la lucha por una causa, que suele ser perdida muchas veces, antes de ganar la batalla final. Y Deb y Molly, saben que es su última batalla, pero siempre con la sombra de los fracasos anteriores. Ambas navegan entre la culpa, el miedo al fracaso y la esperanza esa que florece, ante cualquier mínima señal que hace que esta vez sea diferente.

Esta película, para mí, es muy recomendable, pues ahonda, no tanto en la adicción como tal, sino que habla con rigor y crueldad de las consecuencias y el proceso de cura de una enfermedad, muchas veces silenciosa, de la que no puedes hablar con nadie sin ser juzgado. Y que aquí, se expone como una carrera de fondo, donde es muy importante, que siempre haya alguien que sigue luchando, ya seas tú como adicta, como aquellos que te rodean, pues al igual que, un adicto no es el único culpable de su adicción. Salir de ahí, tampoco es un proceso que vayas a poder hacer sólo.

No es sobresaliente, pero si tiene muchos aspectos notables, como esa intimidad madre e hija, desconfiadas la una de la otra, pero con unas ganas atroces, de reencontrarse de nuevo y continuar una vida que quedó parada hace ya más de quince años. Y sólo por eso, y por la esperanza que, como espectador, tratamos de depositar en Molly, ‘4 días’ merece la pena ser vista.

Tráiler ‘4 días’

¿Nos encanta?
Overall
3.5
  • Originalidad
  • Guion
  • Interpretaciones
  • Edición y Montaje
  • Fotografía
  • Banda sonora
Sending
User Review
4 (1 vote)

Puntos fuertes

  • Las soberbias interpretaciones de Mila Kunis y Glenn Close
  • El retrato tan real de una enfermedad

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