.

CORTOPILAR 2018 (13 de Noviembre): La pérdida de la inocencia

Crítica de los cortometrajes que se proyectan el martes, 13 de Noviembre de 2018 en el Festival Cortopilar

Cada día sacamos los pies de la cama asumiendo inocentemente la inercia de lo cotidiano. Cuando nos levantamos esperamos que el día siga según el curso de los anteriores, que las cosas sigan donde las dejamos anoche, que, dicho de otro modo, nos volvamos a la cama 16 horas después de la misma manera en que nos acostamos el día anterior, aceptando como mucho ser un poquito más sabios y/o un poquito más viejos. Por eso, cuando se presenta ese huracán que levanta todo por los aires, la inocencia empieza a volverse conciencia y, sea por sorpresa o por voluntad, empezamos a ver cómo se nos corre y se nos quita el maquillaje, viendo lo frágil que es la inercia y todo lo que hasta entonces la habitaba sin dejarse ver, obligándonos con ello a darnos cuenta de que ya no podemos ser ni la mujer sumisa ni la pareja ideal ni la salvación del amor ni del arte en tiempos de guerra. En torno a todo ello (y a mucho más) giran los estupendos cortos de la segunda jornada de proyecciones de la sección oficial de Cortopilar.


AGUA Y JABÓN

España, 2018  (15′)
Director: Francesco Cocco
Género: Drama
Intérpretes: Irene Arcos, Rosa Álvarez, Jorge Cabrera
SINOPSIS:
Alicia se maquilla después de una noche especial como tantas otras. La intimidad de su mundo se quiebra cuando suena el timbre de su casa. Al otro lado de la puerta se encuentra a Ida, su madre, con un ramo de flores como regalo de cumpleaños y un gesto tenso por la gravedad de lo que está a punto de confesarle.

 

RESEÑA:
A pesar de sólo tener una (merecida) nominación en el festival para Rosa Álvarez a mejor actriz, ‘Agua y jabón’ es una de las joyas ocultas de esta edición de Cortopilar.  Tras el éxito de su anterior corto, ‘Mariquita’, Francesco Cocco vuelve a los festivales con un corto más sencillo y directo pero también más redondo y sutil. De nuevo, Cocco vuelve a investigar el proceso de auto(re)conocimiento de sus personajes a través de un juego de espejos muy bien ejecutado que, si bien se intuye rápidamente, se desarrolla de una forma tan serena que hace muy disfrutable todo el visionado. Más allá, sin embargo, de algún subrayado innecesario, lo que Cocco nos muestra en esta ocasión es cómo a veces el mejor proceso de autoconocimiento viene a través de la identificación y la empatía. Y uno se pregunta a raíz de eso, ¿no es acaso esa también la responsabilidad social del cine?

Cortometraje nominado a Mejor Actriz para Rosa Álvarez.
**Puedes leer una estupenda y entusiasta reseña de ‘Agua y jabón’ en Fiebre de Cabina


SEATTLE

España, 2018 (19′)
Director: Marta Aledo
Género: Drama
Intérpretes: Iñaki Ardanaz, Antonio Galeano, Nuria Herrero, Paco Manzanedo
SINOPSIS:
Iván, piloto, y Amanda, azafata, se encuentran por primera vez en Seattle. Pero ése es sólo el primer destino de su historia.

 

RESEÑA:
‘Seattle’ es, sin duda, uno de mis cortos favoritos de esta edición, pues es la demostración palpable de que en el cine no hace falta contar siempre historias nuevas sino saber contarlas. Hemos visto y escuchado miles de historias de encuentros amorosos y rupturas, cientos de rumores sobre la infidelidad de las tripulaciones de vuelo, pero aún así, sin sorprender, lo que ‘Seattle’ nos cuenta con una delicadeza y una elegancia inauditas es la historia de dos personas que se encuentran y se enamoran, que se quieren y se traicionan, que se complementan y se distancian, que se ilusionan y se frustran. Una clásica historia de amor y desamor, sí, pero que está tan bien contada, con unos actores, una dirección y un guión tan exquisitos, que el regusto final en el paladar hace querer decir ‘Tócala otra vez, Sam’.


BAILAORA

España, 2018 (15′)
Director: Rubin Stein
Género: Drama, Bélico, Musical
Intérpretes: Ana Blanco de Córdova
SINOPSIS:
Una guerra. Una niña. Un sueño.

 

RESEÑA:
Rubin Stein culmina con ‘Bailaora’ su trilogía de cortos ‘Luz y oscuridad’, siguiendo la estela estilística de los aclamados ‘Nerón’ y ‘Tin & Tina’.  Un corto que apuesta más por la experiencia que por la narrativa: críptico y enigmático, atmosférico y denso, cuenta con una puesta en escena impecable (no por casualidad está nominado a Mejor fotografía y Mejor dirección) de corte expresionista y que cuenta con un sorprendente momento musical que se mueve entre la comicidad y la inquietud y que, al final, parece querer llevarnos no sólo a la reflexión en torno al absurdo y la crueldad de la guerra sino que nos permite incluso empujar la reflexión hacia el papel del arte como salvación, pero también al de su valor como distracción.

Cortometraje nominado a Mejor Director para Rubin Stein y a Mejor Fotografía para Alejandro Espadero
**Puedes leer una estupenda reseña de ‘Bailaora’ en Fiebre de Cabina


INLOVE

Francia, 2018 (7′)
Director: Les Frères Lopez
Género: Drama, Bélico
Intérpretes: Thomas Rodriguez, Donia Amjadi, Louis Valentin
SINOPSIS:
Mientras patrulla en un país de Medio Oriente, un escuadrón del ejército occidental se detiene un tiempo en el pueblo de Iqmarba …

 

RESEÑA:
Un cortometraje sencillo que sirve de contrapunto estético al entorno bélico de ‘Bailaora’ pero que, de nuevo, introduce el absurdo de la guerra como un contexto que aleja a personas que sólo están en el lugar equivocado en el momento equivocado. Al final, como bien remarca el cortometraje, el hombre en la guerra (y tal vez en todos los contextos sociales) debe enfrentarse al eterno dilema entre el respeto colectivo a las órdenes y el interés individual de las pasiones, independientemente de la crueldad de lo primero y de la dulzura de lo segundo.


EL CAMINO DE SANTIAGO

España, 2018 (13′)
Director: Mario Monzó
Género: Comedia
Intérpretes: Maruchi León
SINOPSIS:
En un día tranquilo de verano, Santiago desaparece del pueblo. Al enterarse de esto, su mujer, Eva María, se dedicará a buscarlo.

RESEÑA:
‘El camino de Santiago’ nos trae una comedia costumbrista de aire berlanguiano simpática, con buen ritmo y con algunas escenas, personajes y situaciones maravillosos (la avioneta, la propia Eva María, etc.). Con una sencillez e inocencia que nos recuerda casi a la de Amélie (especialmente ese acordeón juguetón que acompaña al corto) el joven de 23 años Mario Monzo nos muestra su absoluta soltura para tejer escenas de comedia, a pesar de una voz en off tal vez demasiado omnipresente que le otorga ritmo al relato convirtiéndolo en una suerte de cuento casi infantil pero que se vuelve demasiado deudor de ella. 

Amante del cine desde que pisó por primera vez una sala de proyección con 3 años, lleva desde entonces dando vueltas en espiral alrededor de esta pasión a través de sus estudios en Filosofía, la organización de Cinefórums en la Universidad, y por supuesto, la constante formación a través de libros y, cómo no, de películas.

Deja un comentario