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‘Chocolate’, el drama coreano sobre resilencia

Una obra que sin lugar a dudas te recordará al ‘Orgullo y prejuicio’ de Austen

Un baño para los sentidos, eso es ‘Chocolate’. Este drama coreano no deja remordimiento alguno tras sus dieciséis episodios. Es color, sabor, y un sin fin más de emociones bien recogidas y mejor tratadas aún.

La historia se centra en dos personajes, a los que el destino o el azar, según como se mire, mantendrá enlazados durante más de veinte años. Un neurocirujano y una chef que una vez coincidieron en Wando, una pequeña localidad costera, seguirán reencontrándose, conociéndose y distanciándose por azares e infortunios varios.

Siendo clave el miedo al rechazo y los traumas personales que cada uno de ellos ha sufrido a lo largo de sus vidas, debido en gran parte a una sociedad asfixiante en el que el deber, el honor y la ‘decencia’ generan más dolor que felicidad.

Es una serie preciosa porque mientras pasamos por las vidas de sus protagonistas descubrimos sus relaciones personales con los personajes secundarios, que son quienes verdaderamente aportan alma al conjunto de episodios.

La mayor parte de nuestro tiempo lo pasamos maravillados entre fogones, vemos unas creaciones culinarias a las que no estamos acostumbrados pero que gustosos probaríamos sin dudar. Gran parte de esas delicias son creadas en la cocina de un hospital para enfermos terminales.

Aquí es donde somos conscientes de la importancia que tiene la comida para el ser humano. Somos seres sociales, y sea cual sea nuestra cultura tendemos a compartir nuestra comida, casi todos los momentos importantes, llenos de alegría y felicidad están en torno a un plato de comida, y en ‘Chocolate’, la comida es signo de vida y de un último adiós.

‘Chocolate’ intenta mostrar la resilencia subyacente en cada uno de nosotros. La serie está rodeada de muerte y dolor, pero no se centra en en ellas, sino en la voluntad de continuar viviendo mientras se está vivo, superando y yendo más allá del dolor de la pérdida. Se centra sobre todo en el cuidado a los demás como modo de vida, con un buen giro argumental en su cierre que introduce el autocuidado como forma de valorar la propia vida y la de los que nos rodean.

Un romance donde los haya, con tramas paralelas que la hacen crecer. Se habla de alzheimer, cáncer, suicidio, estrés postraumático, los horrores de la guerra, la violencia sin sentido, y lo hace mostrando todo lo bueno que puede extraerse de cada uno de ellos.

Tráiler

EL VALOR DE LA VIDA DE UNO ES DETERMINADO POR CUÁNTO AMOR DA, NO POR CUÁNTO AMOR HAYA RECIBIDO

EPICTETO
¿Pasa el corte?
Overall
4
  • Originalidad
  • Interpretaciones
  • Banda Sonora
  • Edición y montaje
  • Guion
  • Fotografía
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User Review
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Puntos fuertes

  • La belleza y color de sus imágenes
  • Una trama con corazón
  • Sus momentos culinarios te hipnotizarán
Historiadora del Arte. Cinéfila y seriéfila 24/7. Mis perdiciones, las películas de Clint Eastwood y las series policíacas.

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