El plano secuencia
Un pequeño repaso a una de las técnicas de rodaje más difíciles y fascinantes del cine

El plano secuencia es una técnica utilizada en cine que consiste en la realización continua y sin cortes de una escena, ya sea desde un primer plano fijo a largos travellings. Es un recurso que suele aportar dinamismo a la escena ya que deja la sensación de que todo ocurre en tiempo real, y muy agradecido porque resulta una auténtica coreografía: director, fotografía, actores, extras… todos tienen que saber al milímetro qué hacer cada segundo. Un paso en falso y a empezar de cero, aunque no siempre sea así puesto que los directores saben mil recursos para ‘trampear’ un plano secuencia y dividirlo en tomas más pequeñas. Quizá ahora en plena era digital sea más fácil, pero conviene recordar que Hitchcock ya empleó esta técnica en ‘La Soga’, que aunque se vendió como que su hora y media era un larguísimo plano secuencia y así aprovechar la teatralidad de la trama (varios actores en una sola localización) la realidad es que fijándonos vemos claramente dónde se producen cortes (apenas tres o cuatro en toda la película, no le quita ningún mérito). Brian de Palma, quizá el director más influenciado por el británico, utilizó el travelling, falso también, en el que quizá sea uno de los mejores comienzos de la historia del cine, el de ‘Snake Eyes’. Un primer cuarto de hora técnicamente insuperable a través de los pasillos de un casino hasta las gradas donde se va a celebrar un combate de boxeo con un Nic Cage on fire como protagonista. Lástima que el resto de la película no esté a la altura.

Algunos puristas critican este tipo de técnicas acusándolas de ‘ataques de director’, esto es, recursos que no aportan nada más que el director saque a pasear su ego demostrando un enorme virtuosismo tras las cámaras. Puede ser, pero también es cierto que ver lo que hace Alfonso Cuarón al final de ‘Hijos de los hombres’, donde cámara al hombro te mete de lleno en una guerra dando un toque de documental a un plano tan duro como precioso, no puedo hacer más que aplaudir el superlativo ego de esta gente. No menos remarcable es la escena que veremos a continuación, donde en un espacio reducido, un coche, se permite el lujo de hacer girar la cámara 180º y salir y entrar de él como si nada. (Ojo, SPOILERS)

Imposible mencionar a Cuarón sin hablar de Gravity’, que tiene el récord de plano sin cortes con sus 17 minutos iniciales pero es que toda ella es un prodigio técnicamente hablando. Como igual de imposible es hablar de travellings en espacios reducidos sin recordar el pasillo de ‘Old Boy’, donde el protagonista, Oh Dae-Su se abre paso a martillazos y guantazos a través de los malos en una secuencia de pelea más embarullada que las que años después traerían, por ejemplo, The Raid y su secuela, mucho más limpias y coreografiadas (sin desmerecerlas en absoluto, totalmente recomendables ambas).

Hablar del cine de mamporros y no hablar de ‘JCVD’ sería un crimen. Esta película que se podría catalogar como ‘un día en la vida de Van Damme’ nos regala un plano secuencia muy íntimo: a Jean Claude abriendo su alma y confesando sus pecados y culpas a ti, espectador. Curioso que semejante secuencia en una peli del karateka belga no fuera para rodar una escena de acción y sí en una donde nos deja entrever que hay un ACTOR detrás de todos esos músculos.

Pasamos de espacios reducidos a grandes superficies y Juan José Campanella no se corta en ‘El secreto de sus ojos’. La ya mítica escena del partido de fútbol donde abre con un enorme plano aéreo para acabar en la cara de Ricardo Darín y ahí empezar un travelling por cada rincón del estadio hasta llegar al césped en una persecución a pie cámara al hombro. Casi nada. Solo un puntito más a favor de una obra maestra.

Joss Whedon, con un poquito más de presupuesto que el director argentino, realizó dos planos secuencia ‘a gran escala’ hacia el final de ‘Los Vengadores’, en el ataque de los Chitauri a Nueva York, y al comienzo de ‘Vengadores: La era de Ultrón’, en el asedio a la mansión del barón Strucker. Dos escenas muy logradas para que todos nos quedáramos ojipláticos viendo trabajar al grupo de superhéroes. Que hay series de televisión que gozan de un acabado que ya quisieran para sí muchas películas es un hecho. Presupuestos millonarios para producción, fotografía, reparto… Y el apartado técnico no es una excepción. ‘Juego de Tronos’, ‘Fargo’ o ‘The Walking Dead’ a partir de su tercera temporada no deslucirían en una sala de cine. ‘True Detective’ no fue la excepción y su primera temporada nos regaló un plano de seis minutos con el gran Rust Cohle abriéndose paso a tiros para salir vivo de ese barrio de gángsters y traficantes. Tensión es la palabra que mejor lo define.

Hasta aquí este recorrido sin cortes por esta maravillosa técnica. No cabe duda de que me he dejado unas cuantas en el tintero, pero ahí están los comentarios para completar lo que falte.

1 Comment
  1. Muy buen artículo, estoy de acuerdo en que los planos secuencia son un recurso que aporta muchísima credibilidad. Otra película con un plano secuencia buenísimo, que dura casi 20 minutos, es “10.000 km”, de Carlos Marques-Marcet. Cojonudo.

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