Cuando Gabriel García Márquez respiraba Cine

…mis relaciones con el cine (…) son las de un matrimonio mal avenido. Es decir,
no puedo vivir sin el cine ni con el cine, y a juzgar por la calidad de las ofertas
que recibo de los productores, también al cine le ocurre lo mismo conmigo.

García Márquez.


Muchos años después, frente a la clepsidra secreta de la inmortalidad, Gabriel García Márquez habría de enfrentarme como lector y a amante del cine a esas narraciones de dolor y violencia sufridas en Colombia, dónde una sala de cine sería catalizador social, enajenador, despertador de mentes, ciencia, magia y la incidencia de un estilo de narrativa que marcaría Colombia y parte del mundo.

Sus primeras muestras de amor al séptimo arte se darían en 1948 en este año escribía para el diario Universal de Cartagena, posteriormente lo haría para el Espectador en 1953 con una columna titulada el Cine en Bogotá.

En 1955 Gabo publicaría su primera Novela: La Hojarasca, pero un año antes de lanzarse al estrellato como escritor de novelas y cuentos, había incursionado en el cine colaborando en la creación del documental surrealista La Langosta Azul’,  lo que motivó que el mismo año de lanzar su novela se matriculara en el Centro Experimental Cinematográfico de Roma y como resultado a las acciones del presidente colombiano Rojas Pinilla, quien obligó el cierre del diario el Espectador donde trabajaba. Aunque su intensión principal era la de convertirse en director, se dedicó principalmente a hacer guiones y la mayoría de los intentos se convertirían en crónicas de un fracaso anunciado, a tal punto de rehusar y negarle a muchos directores entre los que se encontraban Anthony Quinn a rodar su novela cumbre ‘Cien años de soledad’.

 Luis Buñuel y Gabriel García Márquez - MagaZinemaLlevar el poder de la narrativa de Gabriel García Márquez al séptimo arte para muchos es una tarea casi imposible, puesto que ¿cómo recrear el coronel Aureliano Buendía? ¿quién tendría el tamaño y fuerza de Arcadio que no caía ni en su ataúd? ¿cómo relatar la escena de muerte de Arcadio y el camino de sangre que recorre Macondo hasta los pies de Úrsula en la cocina de su casa? ¿cómo describir qué tamaño tendría Mama Grande y hasta dónde llegarían sus dominios? o ¿quién podría ser Remedios la bella sin que los que asistan a la sala se mueran de amor? Aun así, Gabo y otros cineastas se han atrevido a intentarlo. Gluber Rocha director brasilero, le dice: “como tu obra es imposible de resumir en una película, iré robándote escenas y lo incorporaré en lo que filme cuantas veces pueda hacerlo”.

En algunas de sus novelas el cine es tema de controversia, principalmente en ‘La Mala Hora’ de 1962, donde es desarrollada en uno de esos tantos pueblos de Colombia donde predominó la violencia e imposición militar, un lugar lleno de corrupción dónde existe un empresario que cada tarde es reprimido por la iglesia o el alcalde, quienes censuran sus películas. Las pocas que logran ser emitidas sin tanta presión, hacen que las personas sueñen con elefantes desconocidos, la sala se convierte en ese lugar de refugio ante el miedo, represión y el lugar donde se configuran los planteamientos políticos de cada bando a partir de las historias que arroja el proyector.

En ‘Cien años de soledad’ se recrea la llegada del cine a Macondo gracias a la creación de las carrileras del tren que traerían tecnología al pueblo, con la aceptación de las personas, ir a cine se convierte en el principal plan para pasar el tiempo que tienen lo habitantes del pueblo, no sin antes ser controversia.

“…se indignaron con la imágenes vivas (…) porque un personaje muerto y sepultado en una película, y por cuya desgracia se derramaron lágrimas de aflicción, reapareció vivo y convertido en árabe en la película siguiente. El público que pagaba dos centavos para compartir las vicisitudes de los personajes, no pudo soportar aquella burla inaudita y rompió la silletería. El alcalde, a instancias de don Bruno Crespi, explico mediante un bando que el cine era una maquina de ilusión que no merecía los desbordamientos pasionales del publico.”

‘Cien Años de Soledad’

Su pasión por el cine, no solo es relatada en sus historias escritas, García Márquez dedica gran parte de su vida al fomento y creación cinematográfica intentando fundar en Barranquilla una escuela de cine en 1961, cuyo proyecto redactó pero nunca se realizó, es entonces cuando decide ir a México donde lo esperarían grandes trabajos cinematográficos.

Ya habiendo escrito de cine, es llamado a realizar guiones de algunas películas producidas en México, entre las que se resaltan, Tiempo de Morir’ del famoso director Arturo Ripstein que luego sería versionada en Colombia en una novela televisiva y una película. También en México sería guionista del Gallo de Oro, película tomada de un cuento de Juan Rulfo.

Tiempo de morir - MagaZinema

Como actor participa, aunque de manera fugaz, en la adaptación cinematográfica de su cuento, En este pueblo no hay ladrones’, en la que también actúan Juan Rulfo y Luis Buñuel, de igual manera lo haría en Juego Peligroso’ de Luis Acoriza y Arturo Ripstein, Patsy mi Amor’ de Manuel Michel y El Año de La Peste’ de Felipe Cazais, una adaptación del libro de Daniel de Foé.

Sin embargo, su logro más importante para el cine sería la creación en 1986 de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de Los Baños en Cuba y, aunque contó con la colaboración de poderosos del medio como George Lucas y Francis Ford Copolla, él dirigió el proyecto e invirtió de su propio dinero para que jóvenes de América Latina, Asia y África pudieran estudiar en él.

Algunas de sus novelas fueron llevadas a la pantalla grande, comoEl coronel no tiene quien le escriba’ y ‘Crónica de una muerte anunciada’. Gabo se esforzó en llevar El otoño del patriarca a la gran pantalla, de ahí que en 1990 realizará un viaje a Japón con escala en Nueva York para conocer a Woody Allen, en el país nipón se reúne con Akira Kurosawa cuando el director se encontraba realizando su película ‘Los Sueño’s, Akira decide adelantar trabajo para su versión japonesa, sin embargo, no encuentra patrocinador y la película no se realiza, de igual manera, un poco antes de la muerte del escritor colombiano, el director Emir Kusturica se reúne con él en 2005 mientras grababa su documental sobre Maradona en Cuba para trabajar en la película, Kusturica anuncia que hará una versión pero 11 años después no existe evidencia que El otoño del patriarca’ iniciara grabación.

Con su muerte se acaba toda esperanza de ver un nuevo guión del escritor, no sin antes dejarnos la enseñanza que Gabo estaba más allá del cine, su magia narrativa no pudo ser explotada en las cámaras. Es indiscutible que ‘Cien años de soledad’ es una historia tan grande, que es imposible hacer una versión que se acerque al menos un poco a lo que se percibe en su lectura, sin embargo siempre nos quedará sus historias para hacer nuestro propio travelling del Coronel Aureliano Buendía entrando triunfal a Macondo o un primer plano del rostro decrépito de Melquiades…

“-Pero dar cine hoy -continuó- es una falta de consideración habiendo un muerto en el pueblo. También eso hace parte de la moral.
El empresario lo miró.
-El año pasado la misma policía mató un hombre dentro del cine, y apenas sacaron al muerto se siguió la película exclamó.
-Ahora es distinto -dijo el padre-, el alcalde es un hombre cambiado”

‘La mala Hora’


Películas en las que participó. 

  • 1954: La Langosta Azul de Álvaro Cepeda Zamudio, Enrique Grau Araujo, Luis Vicense y García Márquez.
  • 1964: El Gallo de Oro de Roberto Gavaldon: basado en el cuento de Juan Rulfo. Guionista
  • 1965: En este pueblo no hay ladrones, de Alberto Isaac. Escritor del cuento y Guionista
  • 1966: Juego Peligroso de L. Alcoriza y A. Ripstein.
  • 1966: Tiempo de Morir de Arturo Ripstein. Guinista
  • 1968: Patsy mi Amor de Manuel Michel.
  • 1974: Presagio de Luis Alcoriza.
  • 1979: El Año de la peste de Felipe Cazals
  • 1979: La viuda de Montiel de Miguel Littin
  • 1979: María de mi corazón de Jaime Humberto Hermosillo.
  • 1981: El Mar del Tiempo Perdido.
  • 1983: Eréndira de Ruy Guerra
  • 1985, Tiempo de Morir, adaptación colombiana de Arturo Ripstein.
  • 1986: Presidente de la Fundación Nuevo Cine Latinoamericano con Sede en la Habana Cuba.
  • 1987: Crónica de una muerte anunciada de Francesco Rosi (Novela Gabo)
  • 1988: Cartas del Parque de Tomás Gutiérrez Alea
  • 1988: Fabula de la bella palomera de R y Guerra
  • 1988: Milagro en Roma de Lizandro Duque
  • 1988: Un señor muy viejo con una alas enormes de F. Birri
  • 1996: Edipo Alcalde de Jorge Ali Triana
  • 1999: El Coronel no tiene quien le escriba de Arturo Ripstein (Novela Gabo)
  • 2001: Los niños Invisibles de Lizandro Duque Naranjo.
  • 2004: La Mala Hora de Ruy Guerra. (Novela de Gabo)
  • 2007: El amor en los tiempos del Colera de Mike Newell (Novela Gabo)
  • 2009 Del Amor y Otros demonios de Fidel Gamboa (Novela Gabo)
  • 2011: Memorias de mis putas tristes de Henning Carlsen (Novela Gabo)

Adrián Cantor Rocha

Así como forma parte de la naturaleza, el amor que tiene a la guerra como medio, se erige sobre el odio mortal por la humanidad, se erige desde el cine.

A %d blogueros les gusta esto:

Powered by themekiller.com watchanimeonline.co