Crítica de ‘Caprice’ (Emmanuel Mouret, 2015): Terrible ser el logrado sueño de una mujer

Título original: Caprice

Año: 2015 (Francia)

Duración: 100 min.

Director: Emmanuel Mouret

Reparto: Virginie Efira, Anaïs Demoustier, Laurent Stocker, Emmanuel Mouret, Thomas Blanchard, Mathilde Warnier, Olivier Cruveiller, Botum Dupuis, Néo Rouleau, Léo Lorléac’h

Guión: Emmanuel Mouret

Fotografía: Laurent Desmet

Música: Giovanni Mirabassi

Género: Comedia romántica.

Sinopsis: Un chico normal comienza una relación con una actriz más bella de lo que nunca pudo imaginarse. Pero en ese momento aparece una chica muy molesta que convierte su vida en un infierno. La hasta entonces perfecta relación comienza a fallar cuando su novia empieza a sospechar que se puede traer algo con esa tal “Caprice”.

Crítica de ‘Caprice

por Lourdes Lulu Lou

“Terrible ser el logrado sueño de una mujer”

Chico, algo torpe pero de buen corazón, conoce a la chica de sus sueños, literal, no una forma de hablar, y es elegido por ella como su próxima pareja, gracias a la predicción anticipada de una apreciada amiga.
Y él se deja escoger, se permite ser amado y ni se cuestiona si es amar de verdad o ensalzada ensoñación, que al tomar veraz forma multiplica su poder de ensimismamiento por dos; es ella, es guapa, es perfecta y por deje, un común y ordinario desconocido de a pie debería dar gracias, de tanta suerte y fortuna llegada a sus manos.
Pero, he que el azar interpone una molesta, pesada e insistente intrusa, que nadie pide su entrada ni solicita de su intervención, que no deja de aparecer, marear, establecer contacto y confundir al feliz príncipe coronado, que empieza a dudar de su otorgada corona.
Un ‘Nothing Hills’ pronosticado por buenaventura, que evoluciona e incluye los errores y desacuerdos del día a día, las desilusiones y dudas que hacen mirar con desconfianza el cuento y empezar a valorar, con nuevos ojos, lo hermoso, natural y accesible que la cotidianidad aporta, como parte de su oculta casualidad.
Es bonita, bonachona y simpática, rodada con tonos superfluos para gustar sin crear gran polémica; el escrito de Emmanuel Mouret pretende cordialidad, ritmo llevadero y alguna que otra mueca de gracia, sonrisa esporádica o risa tenue, si se fuerza el caso; no se complica en su dirección, para una modesta y ligera comedia romántica donde, el romance supremo y envidiado se tambalea ante el acoso y derribo de una compañera de butaca de teatro, que sabe leer lo que está en juego y podría convertirse en realidad.
Fotografía urbana para un enredo sentimental de guapa, rubia y magnífica, pero negada para la pareja, contra la soltura, determinación y osadía de quien ve lo que quiere y hace lo posible para lograrlo, mientras el Romeo a dos bandas se deja arrastrar, esquiva los golpes, reacciona como puede y deja que sean los acontecimientos los que decidan ante su nulidad de seguridad y solidez por lo que siente.
No alcanza altas cuotas de delirio, pasión o disparate, es leve en su propósito, ligera en su escritura, incluso llega a perder el rumbo trazado, para revertir y salirse por patas según lo que la imaginación, en ese momento, le susurren y guíe; muestra la tipicidad de este tipo de relatos con esa originalidad de perder trazado y querer evitar la tradición iniciada, lo cual le lleva a desembocar en un juego de giros, de buscado embrollo y confusión que no logran el pleno del entusiasmo, sugestión y querencia deseado; se queda en óptimo y apreciado intento.
“¿Te importa si te miro, de tanto en tanto, a ver si me acuerdo?”; soy Caprice, te he visto varias veces y me gustaría salir contigo, nuestras coincidencias merecen la oportunidad de desarrollo, interacción y abrazo; queda conmigo, pasemos tiempo juntos y que las emociones dicten el resto del relato; o, no hagas caso, y vive tu maravillosa fábula teórica con tan bella actriz famosa, aunque su práctica no sea para tanto y esté llena de contratiempos. Como le dijeron a Jack Lemon, con falda y un poco loco, “nadie es perfecto”, pero después de tanto mirar, serás tú la que él no logre olvidar, ya sea ensoñación o recuerdo.
“El amor se vuelve delirante cuando no es correspondido” y si lo es se convierte en codiciada y linda historia de amor; ninguna de las dos opciones se dan en este caso.

Tráiler de ‘Caprice’

Lourdes Lulu Lou

Lo importante sois vos y la película, yo mejor en segundo plano.

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